gracias por leer esta historia como siempre con mis personajes favoritos.
Que son ...Terry y candy
agradesco su tiempo en leer esta Historia.
Esta es mi segunda historia que es totalmente mía.
Para ustedes my Lady
"Simplemente Tu"
De
Mari Grandchester
Aun no lo podía creer, su reflejo le decía que ese día en pocos minutos se casaría con El, saber que Terrence seria su esposo ante la ley del hombre y de Dios la había dejado sin palabra, al principio estaba nerviosa por volver a ver a la madre de Terry, cuando la miro acercarse a ella sintió un vacío en el estomago, pero todo cambio cuando sintió la ternura sincera de Eleonor.
- Hola Candice - le había dicho, su dulce voz le había dado tranquilidad.
- Buenas tarde Duquesa - fue lo único que pudo decir.
- Eleonor querida, Candice - ambas se vieron - ya eres parte de mi familia así que para ti solo soy Eleonor.
- Sí - dijo sonriendo tímidamente a su suegra al ver la sinceridad de ella.
Terry sonrío, las dos mujeres de su vida estaban junta, un tierno beso deposito en los labios de su mujer haciéndola sonrojar, Eleonor solo sonreía, ver a su hijo feliz la llenaba de felicidad fue tomo la mano de su nuera para guiarla arriba donde un hermoso vestido blanco la esperaba.
Terry solo quedo observando cómo su madre se llevaba a candy, su pecosa fue guiada hasta el segundo piso para ser vestida como una novia.
Los pocos invitados fueron llegando, los andley fueron los primeros en llegar, el abogado y el sacerdote los segundo, Robert y su esposa y por ultimo la abuela Martha y patricia.
Arriba las mucamas corrían para suplir lo que la peluquera y maquillista pedían, vestidos lasos y joyas fueron depositados cerca de la novia, un té relajante estaba en el tocador para la pecosa.
La imagen en el espejo le indicaba que no era un sueño, la huérfanas se casaría con el príncipe unas lagrimas se deslizo en su mejilla, las palabras de la señora Britter y la de Anny estallaron en su mente, se agarró fuertemente del marcos del espejo para no caer, eso había marcado su corazón por mucho tiempo.
- Déjalo ir - susurro para si misma mientras apretaba mas el marco de madera - Ahora estas con Terry y El te ama - dijo con firmeza, abrió los ojos y le dijo a dios a su pasado, adiós a las palabras hirientes que una vez marcaron su vida, Hoy no llevaría al fin un apellido real, Terry la hacia parte de su vida - Candice Grandchester - susurro su nuevo apellido - Hoy yo y Terry formaremos nuestra propia familia - respiro varias veces para poder tranquilizarse y comprender mejor su nueva realidad.
El toque de la puerta detuvo su respiración, era la mucama que traía una flores fresca envuelta en un lazo blanco, la mucama le acomodo el velo y noto que la novia estaba nerviosa, la noble mujer que era la mano derecha de la duquesa apretó su mano junto con el ramo de flores con ternura, esto hizo que la rubia pecosa la viera.
- Tranquila mi niña, es normal sentirse a si - dejo sus manos para tomar la taza de té - bébelo todo, abajo te espera mi niño para iniciar una vida junto a ti.
- Muchas gracias - le sonrío - y tiene razón, abajo esta el hombre de mi vida.
- Me alegra que este mejor Candice, el momento llego - la sonrisa sincera de Eleonor la tranquilizo.
- Estoy lista Eleonor.
- te vez hermosa querida - seco sus lagrimas - ya no llores mas o arruinarás tu maquillaje, será mejor que te tomes todo el Té querida - candy asistíos - es el momento de bajar, cuando termines el te puedes hacerlo tu, yo te estaré esperando en la escalera.
- Esta bien Eleonor - la madre de Terry salió de la habitación, candy tomo el té y en pocos segundo decidió bajar, era el momento de bajar al salón y para ser parte del Hombre que siempre amo.
cuando bajaba las escaleras lo miro, estaba guapo vestido con su traje azul y un montón de medallas y el escudo familiar, Eleonor estaba bella con una hermosa tiara que adornaba su cabello, los votos de amor se hicieron y ante que se escuchara la frase de " puede besar a la novia" El ya estaba poseyendo sus labios.
- todo esto me parece un sueño amor.
- No lo es pecosa, hoy cumplo mi promesa - ella lo miro y El le sonrío - le prometí que regresaría para casarme, y hoy eres mi esposa.
- te amo - le sonrío enamorada.
- y yo a ti mi dulce pecosa.
La pareja siguió bailando mientras eran observados por sus seres queridos, entre ellos amigos y primos que ella aun no sabia, aunque en medio de su felicidad, la pecosa noto la ausencia de su amigo Albert.
Aunque la ceremonia se planeo en menos de dos tres horas, no falto la elegancia, Eleonor se había encargado de todo, ella misma había peinado a su nuera, candy se sentía muy contenta, hacia mucho tiempo que Nadia la peina, solo las buenas mujeres que la criaron había peinados sus hermosos Rizos.
los invitados fueron solo cercanos, lo único que quería Terrence era sellar su amor ante la ley para darle su lugar a la mujer que amaba.
Los tres chicos andley fueron testigo del matrimonio, cada uno de ellos miraban como su amigo de la infancia se casaba con su niña pecosa, durante años ellos fueron testigo del sufrimiento de Terry, hoy eran testigo de esa union.
- Es muy Hermosa la Gatita- murmuro Archie, Stear y Tony asistieron, pues reconocían que candy su prima era muy hermosa.
- hermano es la mujer de Terry - advirtió.
- ¿ y eso qué? - dijo arrogante - ¿No es mi culpa que a mí me guste lo hermoso? - sonrío.
- No te culpo primo a mi también me gusta y mas cuando la tuve en mis brazos - ambos sonrieron pícaramente.
- chicos, se les olvida que es nuestra prima - advirtió staer..
- Tienes los mismo ojos de la tía Rosmary - susurro Archie ignorando a su hermano - Espera, Se párese a la mujer del cuadro.
- La tía Esmeralda - afirmo Stear - se párese a ella ¿por qué será?...¿será por que es su madre? - soltó con ironía, Archie hizo puchero de enfado, y Anthony sonrío.
- tienen razón los dos, candy tiene mucho parecido a mi madre, aunque mi madre y la tía tenga el mismo color de ojos, los de candy son mas profundo, es como - recordándolo cuando la tuvo cerca de El - como... si ambos fueran una en ella - los dos hermanos solo la escuchaban.
- Qué cosas tiene el destino - todos miraron a la abuela marta - aunque creció lejos de la familia al final, la misma vida la atrajo cerca de ustedes, sin duda la sangre llama hijos, miren lo feliz que ahora esta al lado de mi muñeco Hermoso.
- !Abuela por dios! compórtate, sabes que Terrence no le gusta que le digan a sí, que diría la duquesa si te escucha . - regaño Patty.
- Hay Patty, no tengo la culpa que me guste lo hermoso - Archie y Tony se miraron sonriendo por las sinceridad de la anciana - hija a estas alturas no me importa lo que digan otros, si no lo que puedo hacer yo, dios sabe que si tuviera sesenta años menos, seria yo la que estuviera en ese lugar, ademas - sentencio maliciosa - tu y staer no se comportaron - las carcajadas de la abuela se escucho en el lugar.
Terry volteo a ver dónde estaban ellos, frunció el ceño al ver a los chicos reírse, sabia que estando la anciana con ellos, Él era el causante de esas risas.
- Qué pasa amor - el miro a su mujer.
- Nada pecosa, solo que uno no puede evitar a gente indeseable.
- acaso ellos no son tus amigos?
- Son los sobrinos de Albert
- De ¿Albert? - dijo mirándolos - preséntamelos quiero preguntarle por Albert.
- Pecosa, te acabas de casar conmigo y ya estas ¿pensando en otro hombre?
- Amor, Albert no es otro hombre, el es mi amigo.
- El no esta en Nueva York - soltó cerrando sus ojos, candy sonrío, su engreído marido estaba celoso.
- y por qué no me lo había dicho? - El la miro.
- por que hasta esta mañana lo supe, llame hoy a su casa y fue su sobrino quien me lo dijo Albert esta en Lakewood por los velorios de un pariente lejano, nadie sin importancia.
- Terry, ninguna persona tiene menos importancia que nadie, y menos sí esa personas a muerto.
- Pecosa, no quizo ser grosero y no discrimino a nadie - explico avergonzado - solo que no es de la familia de Albert, solo asistíos por Respeto a su tía, por eso los chicos están aquí y no con El.
- Entiendo - dijo aun seria.
Los chicos observaban a los recién casados, todos conocían al ingles engreído, al ver los gestos que hacia, sabían que estaba haciendo unos de sus berrinches.
- Al parecer hay problema en el paraíso - murmuro Archie.
- parece que el ángel dorado no soporta al engreído - stear miro a su primo.
- tu también Anthony - los chicos sonrieron - si siguen a si, Terry no va a querer presentarla.
- No lo creo staer, la gatita es nuestra prima, es una Andley.
- Como yo nunca espero nada de Terry, Creo que si Mahoma no va a la montaña - dijo sonriendo y caminando hacia los recién casados, staer solo meneaba la cabeza en negación, así que El primero de los tres en hablar con la pecosa, fue Antony.
- Es un gusto volver a verte - la pecosa le sonrío.
- Antony verdad?.
- hay...eso dolió - Él le sonrío dulcemente haciendo mueca de dolor.
- Por qué dices eso?
- Pecosa, no me recordabas?
- Eso no es verdad - ella le sonrío dulce mente.
- Anthony deja de coquetear con mi mujer - Tony miro a Terry.
- yo!... jamas haría eso - dijo sonriente.
- Soy Archibald Cornwell Andley - se acerco sin que nadie notara su presencia, y tomando su mano para besarla - a sus piel mi bella gatita.
- Elegante, suelta la mano de mi mujer - Archie lo ignoro.
- Un gusto Archibald - candy le sonrío y este le correspondió.
- Dime Archie Gatita.
- Qué fastidio, solo falta que venga el inventor - dijo cruzando sus brazos enojados.
Eleonor salía de la biblioteca feliz, había hablado con su amor. El duque había bendecido la union desde la distancia, El Rey había aprobado la union por ser de un linaje escocés, los Andley eran de un clan muy antiguo de sangre real, sus ojos zafiro buscaban a su retoño, lo encontró reunidos con sus amigos de la infancia y la ocurrente abuela Martha y su querida nieta.
En Lakewood Albert hacia todo lo necesario con los abogados para legalizar a Candice como su sobrina, ella era una Andley, por lo tanto debía ser parte de su familia, para su hermana Esmeralda lamentablemente ya era tarde, pero no para su hija, mientras El sea el patriarca de este clan, no se cometería mas injusticia.
Desde lo mas alto de su castillo, El duque miraba el horizonte, ver el amanecer lo llenaba de esperanza, los tratados que habían hecho días atrás, había rendido frutos. ahora miraba una esperanza para el final de esta absurda guerra.
- Deseo que seas muy feliz hijo - una lagrima se deslizo por su mejilla, estaba muy feliz y satisfecho por haber cumplido su promesa, la niña que cuido de lejos, ahora era la esposa de su hijo, sonrío - y quizás en unos meses, será la madre de mis nietos.
Su dicha era plena, pero como todo nada viene sin un sabor amargo, siempre pensó estar al lado de su hijo cuando se uniera a su esposa, pero por la guerra El estaba lejos de su familia lamento mucho fallarle de esa manera, El no quería ser el padre ausente como una vez fue su padre, sus recuerdo lo llevaron a una pequeña capilla en las afuera de Nueva York, allí no había lujos, ni familia, ni amigos. solo estaban ellos dos y su pequeño que estaba en el vientre de su madre, las palabras de su Querida Eleonor vinieron a su mente.
"Nuestro amor, es la mayor Riqueza que poseemos, y su tu estas a mi lado, lo tengo todo para ser feliz mi amor"
- Ely como me haces falta mi amor - esas palabras salieron con dolor y tristeza, sin ella poco a poco su corazón se envolvía en una profunda tristeza.
Solo la luna alumbraba la habitación, las ultimas brasas de la chimenea eran que daban calor en la habitación, se levanto para echar dos leñas mas, para que brindaran calor hasta el amanecer puso la copa de whisky vacía y suspiro mas aliviado por el malestar que sentía, esto ya no le estaba gustando nada, aunque odiaba los medios tenia que hacer una cita para que lo revisara y así saber que demonio tenia.
Mas aliviado se sentó en un sillón para recordar lo vivido, Verla caminar hacia Él, vestida de blanco fue lo más Hermoso que había visto, sentir que ella se uniría ante Dios y los Hombre lo hacia sentir orgulloso y pleno, candy la dulce niña que una vez lo hipnotizó con sus sonrisa hoy era seria su esposa.
- Acepto - escucho la voz de su mujer afirmando que aceptaba estar a su lado para siempre.
Ahora, esa hermosa Rubia dormía en su cama completamente Desnuda, aun no creía que ella llevara legal mente su apellido, camino hacia ella para contemplarla mejor.
- Señora Grandchester, mi mujer - susurro mientras acaricio sus cabello pensado que quizás era un sueño.- No sabes cuanto te amo pecosa, eres y serás el amor que llenara mi alma - susurro mientras cerraba sus ojos.
candy estaba completamente dormida, su marido le había hecho el amor desde que había llegado a la casa de la playa, Terry la fue desvistiendo poco a poco, disfrutando el momento como si fuera la primera vez, ahora ella dormían plenamente y muy satisfecha, sin imaginarse que su marido sufría los achacó de su Embarazo.
En la mansión andley los chicos esperaban Noticia de su tía, Anthony deseaba marcharse de Nueva York, deseaba estar en su casa, y el único lugar era Lakewood, ya que Chicago para El, era como estar en Nueva York, aunque el segundo lugar que amaba después de Lakewood era su amada Escocia. La mañana paso rápido, y en la tarde, junto a la hora del Te, el teléfono de la mansión sonó, era Albert.
- Hola stear, como esta todo?.
- Hola tío Albert, aquí estamos bien - dijo nervioso, y Albert lo noto.
- Que pasa staer - Albert lo escucho suspirar dos veces y esto no le gusto - ah..sucedido algo?
- Tío - dudo - solo que tengo algo muy importante que decirte, y la verdad no se...si por teléfono sea la mejor manera.
- Stear, si es importante no importa...dime qué sucede hijo - esas palabras llenaron el corazón del joven inventor.
- Desde este momento te pido perdón tío - estas palabras alertaron Albert, ante ya su sobrino había tenido la loca idea de ir a la guerra.
- Dime stear, me estas preocupando.
- Tío Albert - dijo firme - voyacasarmeconpatriciaporqueestaEmbarazada - Los oídos de Albert retumbaron por los gritos y la rapidez que lo dijo.
- Haber - dijo cerrando los ojos para poder entender, lo que escucho - te casas con patricia?
- Si tío, me caso con patricia.
- Bien, no le veo el problema, después de un largo noviazgo, es natural que ahora se casen.
- Es...que...No solo es por eso - silencio - Patty - empuñó los puños para darse valor - tío patricia...espera un hijo mio.
Albert, quedo en silencio, tardo unos minutos en procesar la Noticia, al otro lado del teléfono, staer no quería ni respirar por el silencio de su tío.
Su sobrino, el mas callado y centrado de los tres ¿iba hacer padre?...Diablo, y El pensaba que su sobrino Necesitaba vivir mas, la verdad que esto si le había sorprendido mucho, aun mas que lo de Anthony...cuando supo que Archie tuvo una relación sexual con anny Britter y después que Samanta arthor, no le sorprendió, El chico tenia una pinta de casanova, pero Anthony siempre fue distinto y con stear era peor, tímido, callado, muy respetuoso ante todos ellos, pero el muy sin vergüenza había embarazado a su Novia, otra mosca muerta, que para todo se sonrojaba y se ponía nerviosa.
- Ya lo saben la familia de ella?.
- No, solo lo sabe la abuela Martha.
- Dios!...la abuela libertina.
- tío, no digas eso, creo que ella es la mas cuerda que su hijo y nuera.
- Esta bien staer, creo que la abuela se encargara de todos los preparativos de la boda, yo hablare con los padres de patricia, no creo que se nieguen, con tu matrimonio ellos salen ganando muchos negocias en America, pero sabes que tendré que informarle a tus padre?.
- Lo se!...y la verdad no me preocupa su opinión tío, solo me interesa la tuya y la de la tía abuela.
- creo que la tía a estas alturas no le importara, al contrario stear, un nuevo miembro le alegra el corazón, y de tus padres, solo serán formalismo, su opinión negativa no cuenta para mi.
- Gracias tío.
- Ahora dime, que novedades aparte de tu boda hay?
- Creo que una, Terry se caso ayer con Candice.
- Queeeee...
CONTINUARA
