gracias por leer esta historia como siempre con mis personajes favoritos.
Que son ...Terry y candy
agradesco su tiempo en leer esta Historia.
Esta es mi segunda historia que es totalmente mía.
Para ustedes my Lady
"Simplemente Tu"
De
Mari Grandchester
La vida continuaba para muchos y otros simplemente se detenía en su nido de amor, en la habitación donde ellos estaba era muy cómoda. la pareja comían, hacia el amor, caminaban por la playa y volvían hacer el amor, se bañaban, comían y volvían hacer el amor, prácticamente permanecían mas tiempo desnudos que vestido, a Terry le parecía mas hermoso verla a si, sus ojos estaban ya mas acostumbrados a verla desnuda.
En esa semana que se habían casado, solo una vez habían visitado a Eleonor, eso logro unir mas a las dos mueres, Eleonor solo observaba como su hijo devoraba un pastel de chocolate.
"¿chocolate?..si Terry no le gusta ¿¡el chocolate!? - pensaba asombrada.
Pero sus alarma sonaron mas cuando pidió café, para acompañar el dulce postre, su hijo nunca había bebido café, ella era la única que tomaba esa bebida, Richard jamas se acostumbro a esa bebido, y menos quizo darle eso cuando Terry era un niño.
Su corazón brinco de alegría, seria abuela y eso le daba felicidad, ahora estaba el punto de saberlo con un medico, miro el vientre de candy y nada, sonrío de si misma, era natural que no se notara nada, mentalmente saco cuenta, dos o tres semana tal vez, sin poder evitarlo sonrío.
- Me alegra que estes feliz madre, te vez hermosa - Eleonor miro que su hijo saboreaba el ultimo bocado de pastel de chocolate.
- Recibió Noticia del Duque - Eleonor miro a su nuera.
- Si, Richard me llama todos los días querida, pero mi felicidad es por ustedes - la mano de Eleonor se coloco encima de la mano de candy - gracias por visitarme.
- Es un placer estar aquí Eleonor - ambas mujeres sonrieron.
- Hijo, al parecer candy te contagió a su gusto por el chocolate, y al café - candy se sonrojo, ya que ella se había comido dos trozos.
- Es verdad madre - Terry miro su taza vacía, desde cuándo le gustaba eso? - pero en estos ultimo días ando con un feo malestar y esto - señalo el plato y taza vacías - al parecer me cae muy bien, es lo único que tranquiliza mi malestar.
- Creo que debería buscar un medico para ese malestar hijo.
- Usted cree que le puede hacer mucho daño el chocolate ? - dijo muy preocupada la pecosa.
- El docto lo dirá querida, Terry nunca había comido ni bebido café, tu eres enfermera verdad querida - candy asistíos - puedes buscar un doctor para que lo pueda revisar querida.
- Por su puesto, hoy mismo pasare por la clínica para saber si puede pasar, aunque la casa de la playa esta muy lejos.
- Será mejor que ustedes lleguen al hospital, de paso te puedes hacer un chequeo general querida, te noto algo salida - Terry volteo a ver a su pecosa preocupado.
- Creo que mi madre tiene razón amor, tal vez mis malestar sea el agua de la playa y tu estas reaccionando de otra manera.
- No lo creo querido, tu padre mando hacer muy bien el poso de agua, y su mantenimiento es hecho mensual mente, los Roger son lo que supervisan ese mantenimiento, ademas los ancianos llegan décadas viviendo ahí y no han enfermado - sonrío - pienso que debe se otra cosa, los exámenes dirán lo que es.
Ambos quedaron sin entender, la pareja se despidió, Eleonor miro cómo el carro de su hijo se alejaba de su casa, segundo después entraba a la biblioteca para hablar con su Duque, Richard tenia que saber las buenas nuevas.
Como un loco había subido las escaleras para hacer su maleta y a si poder viajar a Nueva York, la anciana alarmada espero a su sobrino para preguntarle que pasaba, Albert bajo diez minutos después, al ver a su tía sentada en la sala comenzó a pensar lo que le diría y a si justificar su viaje a Nueva York.
- Pensé que descasabas tía - dijo mientras acomodaba sus cabellos.
- Estoy bien hijo, ¿ahora dime qué sucede?...¿vas a Chicago o Nueva York?
- Nueva York - dijo sentándose, sabia que no podía ocultarle nada.
- Que a pasado hijo, y te pido que seas directo - Albert miro el rostro serio de su tía, ella era firme como un Roble, le alegro verla así.
- Es Candice tía, y no te alarme, ella esta bien.
- ¿Entonces?...que te obliga salir de viaje a estas horas?
- Candice... - bajo la cabeza y esto alarmo a la anciana.
- Willian, sin Rodeo - este la miro, y dejando salir el aire soltó la noticia.
- Candice, se caso con Terry.
- ¡¿Terrence!?...¿El marques? - Albert asistíos - y cómo Terrence conoció a Candice?..la duquesa sabe de esa union, hijo y El Duque?.
- Tranquila Tia, El Duque lleva años planeando esa union.
La anciana quedo asombrada por el relato de su sobrino, como El fue acomodando la vida de Candice, saber que El Duque aprobaba esa union, la tranquilizo mucho, sabia que Terrence era un caballero de buena cuna y si amaba a su sobrina haría las cosas bien.
- Una Grandchester en la familia - dijo con orgullo.
- Ese es el problema tía - la anciana lo miro - quería que ella llevara por lómenos un tiempo nuestro apellido, ella es una Andley.
- Hijo, ella será siempre una Andley - tomo su taza de Te - ya sabes que una mujer pierde su apellido al casarse.
- Lo se tía, pero me hubiera gustado que ella llevara nuestro apellido.
- Willian, no creo que es mejor a si? - este la miro confundido - nuestro apellido la hizo muy desdichada hijo, gracia a nuestra familia creció sin padres, su madre fue tratada muy mal por cuidar el apellido, ahora ella es una Grandchester, un apellido que la acepto sin importarle sus orígenes, un apellido de Nobles, mayor que el apellido que la negó, mi cuñada debe estar retorciéndose de coraje.
Albert solo sonrío, aunque no fue El quien actuó a si, El llevaba ese apellido que lastimo mucho a su hermana y a su pequeña, por primera vez sintió asco de su apellido.
Emilia sintió lo mismo, pero el pasar del tiempo la había moldeado a la vida, su familia orgullosa tenia muchas calaveras escondida, la ironía de todo era que esas personas no eran auténticos Andley, fueron mujeres que se casaron con un andley.
- Nuestro linaje a sido manchado por mujeres que se han casado con un Andley, debemos reconocer que las mujeres y hombre que llevan nuestra sangre, lo han llevado con honor hijo.
- Lo se tía - esas palabras aliviaron un poco el alma del joven patriarca.
- Déjala disfrutar su matrimonio hijo, la presentación de ella se hará bajo el consentimiento de su Esposo, si El no lo quiere solo tendrás que hacer los papeles legales, la dote de su madre y su propia dote mas intereses por todo estos años, el anuncio se hará solo para la familia y los socios del consorcio.
- Terry por eso se caso con ella - frunciendo su ceño, Recordando nuevamente su Disgusto.
- Willian, que George se encargue con El Marques - Albert solo asintió - ahora dime, cuándo Regresan los Niños.
Albert miro a su tía, pensando cómo decirle que unos de sus "Niños" iba hacer padre, su tía aguantaría la noticia?, la anciana esperaba su respuesta.
- Sobre ellos...tengo una Noticia muy Importante que decirte tía...
En nueva York, los Niños Andley de Emilia Enroy, recibían a sus "primos" Leagan, George los acompañaban, su mansión era llevar a Neal a Nueva Escocia para que entrara a un internado Después, llevaría a Eliza a una escuela de señorita en Canada, viviría en una villa de los andley cerca de la familia de su futuro esposo, Emilia había escrito a su vieja amiga, ella le mostró la foto a su nieto viudo y le comento del dote que la familia daría en su union, El joven John Germanio era guapo, tenia solo veintiocho años y solo tenia una niña, al ver a la joven le gusto mucho y sin dudarlo acepto el enlacé.
Neal, agradeció que no fuera un anciano, sabia que Albert puso de condición que El hombre no fuera mayor de treinta cinco años, Eliza solo tenia dieciocho.
Lo que no sabían ellos es que Albert le había comentado a su tía del amante que tenia Eliza ademas estaba el joven que había elegido Sara para su hija, Albert termino con ese compromiso, alegando que ellos no sabían nada del arreglo con ellos, y al morir sus padres en un terrible accidente, El se haría cargo de Eliza.
- Lamento mucho su perdida - Eliza acepto el abrazo de Anthony.
- Gracias Anthony.
- vivirán en Nueva York - Neal miro a Archie.
- No, mañana iremos a Nueva Inglaterra, Yo me quedare allí y Eliza se quedara en Montreal
- ¿Canada? - dijo Staer.
- la tía abuela arreglo un matrimonio con la familia germanio.
- ellos pertenecen a la colonia real del rey de Inglaterra, muy bien por ti Eliza.
- Gracia staer.
- Pero qué linaje es? - todos miraron a Anthony.
- ¿John Germanio?...es sangre directa de las colonias inglesas - expreso Staer.
- ¡Dioss!...me asusta hermano, eres una biblioteca ambulante - todos rieron.
- Creo que será bueno para ti Eliza - Anthony acaricio su cabello - conozco a John tiene la misma edad que El tío Albert, confía que tendrás un buen matrimonio, El tío no permitiría lo contrario.
- Lo se! - sonrío más tranquila, las palabras de Anthony la tranquilizaron - creo que será mejor retirarme a descansar, mañana será un viaje muy largo.
Los chicos asistieron, Eliza y Neal se despidieron para subir a sus habitaciones, George se encontraba en el consorcio terminado algunos papeles, su trabajo era dejar a Eliza en la casa de su futuro marido, Neal se iría con un hombre de su confianza, después que terminara sus estudio, se iría a Florida donde su prometida lo esperaría, alli se haría cargo de los negocios de su familia, Neal estaba agradecido por que ningún centavo se tocaría, sin duda Albert era un hombre de honor.
- Eres digno de ser el patriarca de esta familia - esas fueron las ultimas palabras que dijo, ante de dormir profundamente.
Los dos miembro de la familia leagan, descansaba plenamente en la mansión andley, ellos estaban agradecidos con su tía abuela, Neal en el fondo quizo ser como Albert, dejaría atrás la enseñanza de su padres, mallas que no lo llevo a nada.
Eleonor esperaba muy contenta a su hijo, días atrás le había dicho que cenarían con ella después de ir al medico, ella no solo sonrío por la noticia que le darían ese día, ya que días atrás Terry le había dicho su malestar.
Miro el reloj y pronto serian las cinco, camino hacia el comedor para revisar la cena y sonrío satisfecha, todo estaba listo, El Pay de manzana por petición de su hijo, reposaba en el carrito de comida.
Un doctor sonriente miraba a un joven pálido, su joven esposa tenia un rostro de asombro y alegría, aun no podía creer lo que el matasanos le había dicho.
- Esta seguro de lo que me esta diciendo doctor?
- Completamente seguro señor Grandchester, miren - le mostró unos exámenes - cuando usted me dijo sus síntomas y usted es un hombre sano, mande hacerle esta pruebas a su joven esposa este es de sangre y este es de orina, los dos me dicen que ustedes eran padre.
- Es maravilloso doctor, al principio no me di cuenta, pero creo que tengo casi cuatro semanas.
- su corazón es fuerte y también creo que tiene cuatro semana, ahora debe descansar y usted debe cuidarla joven, un embarazo en los primeros meses es muy arriesgado, la madre debe estar muy tranquila.
- Eso no lo dude, mi esposa tendrá los mejores cuidado.
El doctor miro salir a la pareja, el aura que los rodeaba era pura miel, la pareja subió a su coche sin poder borrar la sonrisa de su rostro.
- Aun no puedo creerlo Terry - puso su cabeza en el hombro de El - ¡seremos padres!.
- Lo se pecosa, gracias - beso su cabeza, ella cerro los ojos disfrutando el momento, ella seria madre, y Terry era el padre de su bebe.
El timbre sonó y una alegre Eleonor caminaba a la sala para recibirlo, la mucama abrió la puerta y dejo pasar a la pareja.
- Bien venido querida - beso a su nuera.
- Gracia Eleonor, como estas?.
- Feliz querida - el brillo de los ojos de ella, terminaron por confirmar sus sospecha - ahora díganme, cuántas semanas tienes?
La pareja la miraban a sombradas, Terry se preguntaban si su madre era bruja, y candy se sonrojaba al saber que Eleonor sabia las semana que estuvo con Terry fornicando ante.
Richard caminaba muy contento al parlamento, saber que iba hacer abuelo le daba mas fuerza para luchar por un mundo mejor, su nieto crecería con una nación libre de guerra, ahora mas que Nunca deseaba poner fin a esa guerra absurda.
Los días pasaron y Terry eso días estuvo ocupado en el congreso los Estados Unidos como hijo del Duque, Edward lo acompañaba por orden de su padre y el rey, esa tarde la pecosa le había comentado que deseaba visitar la mansión de Albert, Terry pensó que era buena idea que ella se acercara mas a su familia, ademas en dos días mas se irían a Lakewood a visitar a las madres de ella y El presentaría sus Respeto a las Damas del orfanato, lo que Terry le extrañaba es que Albert no había hecho nada, sabia que sus sobrinos ya le habrían contado de su boda.
- Que estarás tramando Albert - dijo pensativo, mientras se alejaba de la casa de su madre.
- candy me gustaría que fuéramos de compra, hay muchas cosas que quiero comprarle al bebe.
- Me encantaría Eleonor, pero esta bien si lo dejamos para mañana, es que hoy deseo ir a la casa de Albert, hace mucho que no se de El, y la verdad que me preocupa mucho.
- Entiendo querida, mañana será un buen día para ir de compra - le sonrío dulcemente a su nuera - desde ya te digo que seré una abuela muy consentidora - ambas mujeres sonrieron alegres.
Después de desayunar en la casa de su suegra, la rubia hermosa hacia una visita en la mansión de los andley, no saber nada de Albert la tenia preocupada, a sí que ese día iría a su casa para saber más de El.
En Nueva York un Roy Roy blanco entraba en los jardines de la mansión Andley, la joven camino hacia la enorme puerta, desde el enorme ventanal, El señorito de la casa la miro, al principio se sorprendió, segundo después baja rápido par ser El quien atendiera a la bella visita.
- Qué hermosa sorpresa gatita - saludo efusivo Archie.
- Espero no se molesten por no haber avisado ante.
- De ninguna manera, esta es tu casa.
Archie la llevo a la sala central, lejos de la sala del Te donde estaba el enorme cuadro, su tío había dicho que no era prudente que le dijeran nada aun, ahora que ella era una mujer casada seria Terry quien decidiera el lugar y el momento para revelarle la verdad.
- Y dime gatita, donde esta Terry?.
- En el parlamento británico, Edward le informo que debía estar en una reunión para firmar algunos papeles ante de irnos a Lakewood.
- mira que coincidencia - dijo sonriendo - nosotros también partimos mañana a Chicago y después a Lakewood.
- Que coincidencia, también nosotros nos iremos mañana en la tarde, y dime Archie, donde están los demás?
- Mi hermano en casa de su prometida, ellas también se irán con nosotros, Anthony firmando algunas cosas que el tío Albert le mando, de Neal y Eliza no tenia caso decirle que estaban arriba durmiendo, total ella no los conocías y al final ellos no eran de la familia.
- qué bien, y Albert esta en Lakewood?
- A si es Gatita, El nos espera de seguro El también los estaba esperando a ustedes, Los Grandchester tienen una villa cerca de nosotros, igual como la tienen en escocia, cuando termine la guerra la conocerás.
- Eso espero - dijo sonriendo - deseo conocer el lugar donde Terry vivió en todo este tiempo.
- Pronto espero que todo esto termine, la guerra solo trae desgracia y dolor.
- Es verdad, Archie tu tía...como a estado de salud - Archie solo la observaba.
- Esta mejor, su medico personal la atiende bien, El la examina dos veces por semana, y su presión se a normalizado, gracias por preguntar.
- De nada - sonrío - creo que es momento de irme - se puso de pie.
- No esperaras a los chicos?
- No lo creo, Terry terminará su reunión en media hora y quedamos en cenar en casa de Eleonor.
- comprendo, candy sabes si Eleonor se ira a Lakewood?
- Si, ella nos acompañara, por que?
- No por nada - dijo pensativo "tal vez en Lakewood le duran que es una andley, de seguro allí será su presentación" medito - debo comprar un nuevo traje para la ocasión .
- ¿Que?
- Eh...nada Gatita, espero que en Lakewood platiquemos mas.
- Claro que si Archie, ahora me despido, me saludos a los chicos?
- De tu parte lo haré Gatita.
La rubia salió de la mansión Andley por la puerta principal, recordó que meses atrás había salido por la puerta de atrás por ordenes de la matriarca de la familia, había venido con la ilusión de hablar con su amigo y hermano, contarle que se había casado y que pronto seria madre, para ella Albert era como su hermano mayor.
El chofer arrancó cuando la joven se subió al auto, mientras un carro negro entraba a la mansión, era patricia junto a stear, la abuela se había quedado en su casa después de haber arreglado todo los documentos para casarse, los padres de ella habían aceptado la union por ser un andley.
El matrimonio seria en dos semana, el anuncio diría que en Inglaterra llegaban años de novios y que en America seria su matrimonio por la guerra, esto callaría rumores entre la sociedad de Chicago, en tres días partirían hacia esa ciudad.
La Reunion había sido agotador, ya eran las cuatro de la tarde y estaba desesperado por mirar a su mujer, al salir del parlamente una figura conocida lo esperaba afuera.
- George? - saludo al hombre de confianza de Albert.
- My Lord - saludo con reverencia - El señor Andley le manda esta carta - Terry frunció su boca, tomo la carta aun dudoso, esperaba de El algún regaño o que viniera personalmente.
- Todo bien George?
- Si my Lord , El señor Willian lo espera en Lakewood, ahora me despido.
- ¿viajara a Lakewood?
- No my Lord, mañana viajare a Nueva Inglaterra, y mi siguiente destino será Canada, mi misión es llevar al señorito leagan al internado de Nueva Inglaterra y escoltare a la señorita leagan a Canada, allí se quedara en la mansión de su prometido, esa es la petición de la matriarca my Lord, ahora me retiro, tenga usted y su esposa y la duquesa un buen viaje.
- Gracias, espero verlo en Lakewood George.
- a si será my Lord.
Terry observo como el auto negro se alejaba de El, aunque no quería aceptarlo, admiro mucho Albert, ayudar a los chicos leagan después de lo que su padre hicieron, El cumplía como el patriarca que era, un Hombre Honorable, abrió la carta y lo que leyó no le agrado nada.
- Bueno creo que el momento llego - arrugo la carta mientras se subía a su carro - espero que esta noticia no te perjudique amor.
Sin mas esperas, la verdad se tenia que decir, ya nadie podía detener al destino, una bebe que en el pasado fue arrancada del calor de su madre, hoy regresara al mismo lugar donde una vez fue repudiada, candy White, será Candice Alejandra Andley...
CONTINUARA
