—Hoy cerraron nota, ¿eh?
No le hablé a nadie en especial. Porque estoy sola. Aunque me gusta comer con más gente que hagan ruido o incluso mis padres si tengo buen humor, últimamente disfruto mucho más de comer a mi ritmo, sin preocuparme del mundo que me rodea por más que éste no deje de preocuparse de mí. La maldición de destacar tanto, supongo, pero a estas alturas casi que es como un hecho.
... Je, que irónico decir eso cuando soy lo opuesto a un hecho. Soy una amalgama de mentiras que nunca ha sido descubierta. Tuve mi oportunidad en el pasado y por un breve momento me permití sinceramente un poco más con ese chico tan interesante, pero todo terminó en nada. Con ese chico todo acabó aún peor.
Por un tiempo, al menos.
—Parece hacerlo bien. Para él al menos.
Nuestra relación se trató meramente de su conexión con Yukino-chan, y una vez que terminó, no vi necesidad de seguir relacionándome con él, y eso hice. No volví a ver en persona a Hikigaya-kun y según él yo he desaparecido de su vida como si nunca hubiera estado ahí. Así tiene que ser y así lo hice parecer. Pero...
Bueno, supongo que me siento un poco culpable. Por mí y por él. Le di esperanzas, lo quise alentar a tomar ese camino y todos terminaron siendo miserables. No tomé en cuenta cómo habría crecido Yukino-chan, qué pensamientos se le habrían formado y cómo eso desbarató todo lo que se formó en mi cabeza. Incluso madre se sintió sorprendida de cómo acabaron las cosas.
Porque Yukino-chan no quiso terminarlo así. Ella no se quiso alejar de él y sin embargo...
—... Los adolescentes siempre creen saberlo todo, pero son todos unos estúpidos niños con hormonas.
No hay nada de malo en ser tontos sin remedio. Puede que yo me forzara a escapar de esas conductas, pero tuve mis momentos de debilidad, de soñar despierta con un chico y mostrarme pactética al intentar atraerlo. De sentirme celosa de compañeras mías que tenían 'mejor cuerpo' o que eran populares de una manera que yo no podía ser. Ser idiota es parte de la vida y esto Yukino-chan debió haberlo usado para aprender. Para ser más fuerte para la verdadera vida, no una simulación controlada.
... Pero tampoco tomé en cuenta, más allá de que no ha pasado tanto tiempo, que Yukino-chan era más débil de lo que incluso yo llegué a inferir. Que ella de verdad es de esa clase de chica que necesita, que desea desesperadamente ser 'salvada' por su caballero.
... O más bien: que ella, la princesa, encontró a su caballero pero lo alejó por una falsa sensación de superioridad, y ahora es una perra infeliz que cada que deja ver un poco su verdadero yo en nuestras llamadas suena tan amargada como lo debería ser una mujer que me doble la edad.
De verdad mi hermanita es todo un caso. La quiero igual, pero intenta muy duro hacermelo difícil.
Es por eso que me he mantenido informada de cómo avanza la vida de Hikigaya-kun y, aparte de que es dolorosamente obvio que ya alcanzó su punto máximo de popularidad en la escuela preparatoria, parece irle bien. Se relaciona con esa chica molesta e incluso parece tener una relación oculta con una chica muy problemática. Supongo que es algo estándar en él llamar la atención de las chicas por razones que no entiendo.
¿Supongo que yo también cuento para ello? Todavía pienso en Hikigaya-kun después de tanto tiempo y es verdad que nunca me pareció feo, pero... No, mejor no pensar en eso. Ya tengo que ir buscando un compromiso serio y Hikigaya-kun no es mi marido ideal precisamente. Si todo sale mal, una aventura apasionante no estaría mal, pero me aseguraré de que todo salga bien.
—Esos dos tienen que arreglar sus cosas al menos.
Una relación es lo que ellos necesitan: entre ellos. Pero para eso tienen que arreglar sus diferencias y para arreglar el desastre causado por mi hermanita, tengo que hacer que se encuentren.
Mientras finalmente bebía la copa de vino abandonada y le sonreía al apuesto hombre que se estaba acercando a mí, ya estaba preparando algo para que esos dos tortolitos como mínimo dejen de ser tan infelices.
De verdad, sé que para mi hermanita soy un poco repelente, pero solo alguien que te ama como yo lo hago haría lo imposible porque tengas una segunda oportunidad. Seme agradecida.
Y por favor no lo arruines esta vez.
—... U-Ugh...
—Aguuu...
Si, yo tampoco la estoy pasando genial, niño.
Suspiré internamente mientras trataba de acomodar en mis piernas lo mejor posible a este bebé de ojos azules con una extraña aura aterradora. Al menos es callado, pero de alguna manera siento que no debería ser así, ¿verdad? Los bebés deben ser un manojo de nervios de controlar y deben hacerte cuestionar tu amor hacia la humanidad... o eso es lo que me dijo mamá en un arranque de 'educación'.
Como si fuera a tener un niño antes de los 30.
Por supuesto no me he perdido el hecho de que él tiene que comer y que matar de hambre a un bebé no debe ser algo muy legal, pero aparte de que no tenemos biberón, el pensamiento de que este bebé termine vomitando o 'expulsando' lo que consuma me hace querer largarme a la Corea mala.
Sentando en mi pierna derecha (lo que me inspira cero confianza), el varón se quedó mirando al frente casi como si fuera un adulto amargado. En un principio me obligaron a jugar con él, pero ni el mocoso ni yo parecíamos contentos con la idea, así que posar es lo que mejor podíamos lograr con el presupuesto.
La inflación no es motivo de risa.
—... ¿Sabes? Sé que suena desquiciado, pero de verdad creo que puedes entenderme, ¿sabes? Es un presentimiento— Más allá de que pude sentir como se enderezó, no mostró mayor cambio de ánimo.
—Aguuu...
Sonaba igual que siempre, sin delatar nada. Es un bebé perfectamente normal, pero... —Si, seguro que me enviarían a un psiquiatrico, pero es que tus ojos no ayudan, ¿sabes? Siento que no son los de un bebé. Son demasiado... apagados.
—... Aguuu.
Sonreí un poco, sintiéndome validado por mis pensamientos a pesar de que solo son desvarios de un chico raro. Contento con tener un momento de relajación en el sofá con un niño que es adorable porque es silencioso, le acaricié un poco la cabeza. —No sé qué clase de niño superdotado seas, pero esos ojos no me engañan, ¿sabes? Al menos sé que estás relacionado con Ai-san.
—... ... ... Aguuuuu...
Debido a que me recuerdan mucho a ella, he sido más receptivo a ellos en el sentido de que no son normales. Puede que no sintiera esa magia que muchos ven en Hoshino Ai, pero no puedo negar su encanto casi sobrenatural. Ella tiene algo... una manera de imponerse ante el mundo que nunca he visto, e incluso si sus ojos de estrella me parecen aterradores, definitivamente son unos ojos que no puedo olvidar.
Son tan llamativos, expresivos a la par que misteriosos: perfectos para una Idol, supongo. Para el mundo del espectáculo más bien.
No sé qué sean de ella. Si bien tienen los ojos, el pelo rubio en Ai brilla por su ausencia. Sé que tiene dos primos y dos sobrinos, pero al parecer son más grandes. Entonces, ¿qué son? ¿Hermanos recién nacidos de un nuevo matrimonio? Es posible y explicaría que compartan los ojos si son hereditarios, aunque siento que es algo extraño que un par de hermanos recién nacidos vengan al mismo lugar que su hermana Idol.
Por mucho que a mí me dé igual, es innegable que los malentendidos pueden arruinar su carrera o algo más. Ai-san dijo que se había separado de su hermana, ¿no? Asumo que eso incluye a sus padres, y si bien no me extrañaría que las cosas no estén bien entre ellos, no me creo que sean capaces de arruinarle la carrera a una de sus hijas y exponer a estos bebés... Aunque creo que si Haruno fuera mamá lo pensaría porque 'suena divertido'. A ella le encantaba expresar amor como si recibieras un puñetazo emocional.
—... Ai-san tiene una vida difícil, ¿eh?— Comenté sin pensarlo mucho, todavía metido en mis pensamientos internos. Fue cuando sentí que la presión que ejercía este extraño bebé aumentó que volví al mundo real. Lejos de intimidarme porque no soy tan patético, sonreí de forma extraña, seguramente asquerosa, casi que conmovido. —Mírate. Se ve que quieres protegerla cuando seas grande, ¿eh?
Ser un Siscon puede ser mal visto socialmente... asi que me alegra el tener un amor perfectamente normal con mi hermana, sin impurezas. Vas por buen camino, bebé azul: todavía no puedes cambiarte el pañal y ya muestras tanto potencial. Si estuviera Hiratsuka-sensei aquí, ella estaría orgullosa de ti... y también diría algo sobre la Voluntad de Fuego, asi que me alegra que no esté aquí.
—Guuuuu.
—Si, si, defiende a tu familia. Te apoyo— Riéndome un poco por todo lo que estoy diciéndole a esta bebé, me alegré de estar viviendo un momento de genuina paz. No fue hasta que la Nación de Yuigahama atacó que toda mi paz tuvo el mismo destino que Juana de Arco y fue quemado por herejía.
—¡Yahallo! ¡Ya estamos listas!
Si... Hurra...
Miré con desgana a la loca y su víctima que venían hacia nosotros y lo que encontré fue, aparte de lo que solo puedo definir como el comienzo de un juego de la casita muy extraño, una bebé de ojos rosados que parecían querer enterrar su cara en sus manos hasta fucionarlas. Con las pintas que llevaba, no la culpo y menos con el proceso que debió ser.
—... Yui, acabas de profanar los recuerdos de mi infancia y la integridad de una menor— Sentándose al lado mío con una normalidad pasmosa, ella me sonrió, exhibiendo a la pobre bebé como si hubiera hecho un buen trabajo. Como si esto no fuera el comienzo de traumas de la infancia.
—Exageras. ¡Solo le di un uso a la ropa que te dio Komachi-chan! Es verdad que eres un Siscon, pero ella no te habría dado esto si no quería que le dieras un uso, ¿verdad? Además, ¡este vestido es taaaan lindo! ¡No podía no ponerselo a esta preciosura! ¡¿No le quedo increíble?!
Yuigahama puso en el centro de mi mirada lo que ella creía era un buen trabajo, pero lo que yo veía era a una criatura rota que solo deseaba descansar en paz.
—A-Aguuu...
Si, estoy de acuerdo contigo. La pobre se está aguantando las lágrimas.
—... Komachi solo me dio toda esa ropa porque quería deshacerse de ellas por veguenza pero nuestros padres no la dejaban. Si ella estuviera aquí y si lo que me dicen es verdad, ella lloraría sangre— Al parecer si bien tiene sus momentos de ternura, actualmente el culmen de la juventud y el paso previo a la entrada al infierno le pasó factura. No es que sea tan 'normal', pero lo que veo en sus redes es... si, no es bueno.
¡Esa falda es muy corta! ¡Tiene que llegarte hasta las rodillas COMO MÍNIMO!
—... Mira, ¡el rosa y blanco le quedan muy bien!— Por supuesto, al final cuando una idea se le mete a Yuigahama ella difícilmente la suelta. Es sin duda un gran cambio respecto a la Yuigahama del pasado, que dudaba demasiado de elegir sus propios deseos. Si bien su intento de obtener lo que quería le salió mal, aprendió la lección de perseguir sus deseos. De ser egoísta.
... ¿Pero no podría no involucrar a bebés ajenos a esto? Entiendo que ame todo lo lindo y que tenga una fascinación por ellos, pero tampoco es que sean tan increíbles.
—...
—¡Jeje~!
—... Se ve b-bien, creo...
Maldita sea... Creí que me volvería más frío con esa sonrisa, pero es todo lo contrario. Yuigahama tiene la mezcla entre ser la persona no familiar que más me importa en mi vida y ser también una mujer cada día más hermosa, una que me doblega con esa sonrisa, aquella que me animó en mis momentos más débiles. ¿Es acaso este el verdadero poder de las mejores amigas? ¿Contra esto combaten los protagonistas de las comedias románticas?
—Buuuu...
Lamentándome por tener que dejar a esa pobre criatura a merced de los gustos cuestionables de Yuigahama, empecé a fijarme más en lo que llevaba puesto esta bebé, asi sea solo por compasión. Aparte de las orejas de gato de color rosa, lo único que podía pensar al verla es en una muñeca de una bailarina: una bailarina bebé, por supuesto. Todo, desde el vestido hasta las medias blancas y los zapatitos a su medida le daban un aire a que iba a actuar en un musical.
En Cats o similares, para ser justos. En cualquier otro contexto yo veo a alguien vestido así y me falta tiempo para retorcerme, pero como es una bebé, ¿supongo que esta bien? Admito que se ve un poco adorable... solo un poco, debido a que sus ojos al borde del llanto y sus labios temblorosos casi rompen mis timpanos ante el mero pensamiento.
—... Lo siento. No pude detenerla— Ofrecí mis más sinceras disculpas y aparte de que Yuigahama me miró sin entender, pude ver como sus ojos rubies, ahora mirándome a mí, contenían una ira que intentaba ser aterradora... pero que solo me generaban aún más lástima. Casi como si entendiera mi sentir, apretó sus puños tan débiles que uno no puede evitar enternecerse.
Ella tiene un cierto encanto, sin duda. Supongo que al ser una niña, está más en sintonía con el encanto de Hoshino Ai. El bebé varón es igual de atractivo, pero si la niña está más inclinada a la belleza de Ai-san, este niño lo está de su parte más 'aterradora'. No dan miedo ninguno de los dos, pero tienen... 'algo', por así decirlo.
—Jejeje~ Que bueno que vine...— Feliz de la vida e ignorando el sufrimiento ajeno, Yuigahama comenzó a jugar con los brazitos frágiles de la bebé, intentando hacer gestos que buscaran generar ternura. No fue lo suficientemente bruta como para hacer un movimiento peligroso, pero sí que la cara de la bebé hablaba de estar viviendo el equivalente de la silla electrica para infantes.
—Yuigahama, no creo que sea buena idea moverle los brazos a un bebé...
—¡Tranquilo! Yo también he estado cuidando bebés, ¿sabes? Sé lo que les gusta y también cual es su límite. Esa señora me lo dejó muy, muy claro— Por supuesto, su fascinación por los bebés no nació de la nada, sino que fue producto de una constante experiencia trabajando de niñera los domingos para una señora con mucho dinero y con deseos de tener más tiempo libre. Fue ese par de infantes recién nacidos lo que terminó despertando algo en ella.
Ser una mujer maternal no está mal y siempre ha jugado un poco a ese rol en nuestro grupo, incluso con Yukinoshita, pero... —Eso está bien, pero a veces ellos no quieren ser molestados, ¿verdad?— Y tampoco es lindo que te miren con enojo como si fueras el culpable cuando solo eres víctima de las circunstancias.
—Supongo... ¡Pero los bebés aman la atención! Una atención positiva y saludable según los libros que leí. Y no hay nada más saludable que ser amada, ¿verdad que sí?— Antes de que la bebé fuera forzada a ver la cara sonriente de Yuigahama, pude apreciar como su tristeza traumática estaba pasando al enojo. —¡De verdad eres taaan linda!
Es una lástima que, de los tres del Club de Servicio, Yuigahama fuera la más efusiva y la menos consciente del entorno cuando cree que todo está bien. En su defensa, son bebés, pero no parecen normales. Algo en ellos, más allá de las actitudes extrañas, me ponen un poco incómodo y no es por Ai. Es... ¿cómo decirlo?
—... No se sienten como bebés— Lo solté así sin más, más preocupado por intentar darle una explicación a lo que siento: a mi instinto que no para de alertarme de algo malo aquí y al hecho de que pueden estar aquí por una razón que no es buena. No las hipotesis que he soltado sin pensarlo mucho, sino algo... más.
—Aguuu...
—...
Mientras me ponía a cuestionar todo lo que creía saber de los seres humanos con una calma que solo te puede dar el exceso de cafeína una vez empieza a pasar su milagroso efecto, Yuigahama comenzó a arrullar a la bebé de ojos rosados (o violetas) y el bebé en mis piernas siguió fingiendo que es solo un bebé normal silencioso, pero pude verlos mirarse con expresiones extrañas.
¿Supongo que esta es la comunicación que existen entre gemelos? Que... interesante.
...
Me pregunto si estos dos son algo sobrenatural. O anomalías. O gente reencarnada que conserva sus memorias. Todo puede ser, ¿verdad? Siento que con mi lucidez actual, la respuesta está en la punta de mi lengua.
...
...
—Dios mío, Hikigaya. Deja de ser tan delirante y pensar que esos dos mocosos tienen algo especial cuando todo está en tu cabeza cada vez más ida por la falta de sueño acumulado tras tantos desvelos estudiando y el cansancio que te da el haber superado una gran prueba. Ya no estás en octavo grado: piensa como el adulto que eres.
... Tiene razón, ¿pero qué hace tu voz espectral aquí, Hiratsuka-sensei? Usted no está muerta... espero.
Me quiero morir. De verdad me quiero morir.
Yo... Yo era una niña tan pura, tan inocente. Me morí virgen a pesar de que quería tanto a Goro-sensei y en este mundo apenas cumplí un año. No hay manera de que pudiera vivir una experiencia de ese tipo hasta que fuera mayor. Hasta que me retirara de ser Idol, quería mantener mi pureza.
Y sin embargo yo... ¡yo fui violada!
¡Y se rió! ¡Este monstruo de pelo rosado disfrutó cada segundo de mi tortura! ¡¿Qué tiene de mal en su cabeza?! ¡Mi cuerpo era solo para que mamá me viera, no una cualquiera que encima tiene relación con este otaku patético que se ve como un cosplayer de yakuza! ¡Esto es lo peor de lo peor!
¡Y ENCIMA AQUA SOLO SE QUEDÓ SENTADO! ¡ESTO NO ES JUSTO! ¡NO ES JUSTO, NO ES JUSTO, NO ES JUSTO!
¡É-Él me las va a pagar! ¡No solo mi estúpido hermano que no me salvó, sino también de este miserable que se atreve a relacionarse con mamá! ¡Pero lo peor es para esta puta degenerada! ¡Ella va a vivir el infierno! ¡Va a vivir todo lo que yo sufrí diez, no, CIEN veces más! ¡Va a ver lo que se siente que te desnuden y te vistan como una...
¡Aaagh! ¡Ni siquiera sé qué es esto! ¡Es tan rosa y feo, feo muy feo! Si, es verdad que para todos menos mi estúpido y traicionero hermano soy una bebé, ¡pero en realidad soy casi una adulta! ¡No me pueden hacer pasar por estas cosas! ¡Tengo dignidad! ¡Me respeto a mí mismo mucho más de los que los estúpidos adultos quieren hacerme creer! ¡Definitivamente me voy a vengar!
¡Me las van a pagar! ¡Los mataré!
—[Tranquilizate. El tipo está sospechando]
Mirando con puro enojo a Aqua, pude entender lo que decía sin palabras. Como no podemos hablar cuando está mamá, a veces tenemos que comunicarnos con miradas o gestos, así que lo entiendo... creo. Aguantándome un poco (muy poquito) mis ganas de acabar con todo, vi los ojos aterradores de este Hikimierda. Aparte de que son feos y me siento violada solo con verlos... es verdad que esos ojos no son los de un adulto normal.
Él... parece que él sospecha que somos algo más. Por alguna razón el muy idiota está sospechando de jodidos bebés, ¡y ni siquiera hicimos nada para llamar la atención!... O bueno, ¿tal vez sí? Si él está intentando generar una relación desagradable con mamá es, además de un chico que merece la horca, alguien lo suficientemente inteligente para engañar a una mujer tan increíble como mamá.
—[Él es peligroso. No hagas nada imprudente]
Eso entendí viendo los ojos de Aqua y... ugh, tiene razón. Una cosa es que él sea solo un aprovechado pervertido al que podemos asustar y ya, pero si de verdad sospecha tanto de nosotros, es peligroso. ¿Quién sabe qué nos puede hacer si descubre que hablamos? Eso de que nos quiera golpear es cada vez más posible.
Yo... no lo pensamos muy bien, ¿verdad? Nos confiamos demasiaaaa-¡Oh!
—Sus papás deben ser super hermosos, ¿no crees? Seguro que se convertirán en gente muy guapa, los dos— Y sus halagos son excesivos... si, tienen toda la razón, ¡pero remarcarlo tanto tampoco es necesario! Con decirlo unas cuantas veces cada veinte, no, ¡quince minutos, es suficiente!
—... Preferiría no opinar de tal forma que pueda ser usado en mi contra. Todavía estoy nervioso de con qué intención están aquí— Mirándome a mí y luego a Aqua con sus ojos muertos que querían chuparnos el alma, sentí miedo de lo que podía llegar a hacer. —Estás demasiado tranquila, Yuigahama. No sé qué tan legal es lo que acabas de hacer.
—¡Puff~! ¡Eres un exagerado! Solo la cambié. Su ropa no olía muy bien y esto se le ve mejor— ... ¿Qué acabas de decir de mi ropa, perra? ¿Tienes algún problema conmigo? ¿Te crees superior solo porque eres una adulta, no tuviste enfermedades y encima tienes un pecho más grande de lo normal? ¿Sabes que esas son solo bolsas de grasa que después se te acabarán cayendo? ¿Sabes que el pelo rosa es objetivamente el color menos bonito desde hace cinco segundos?
No lo sabes, ¿verdad? ¡Asi que no digas nada más!
—Allá tú. Para mí huelen a bebés— El idiota manipulador no agregó nada más, pero la sutil expresión que hizo es la de alguien que no valoraba mucho el olor natural que tenemos. Porque si, al parecer aunque tengas los ojos de un pescado tienes derecho a criticar como huelen los demás cuando tus ojos son la cosa que peor huele aparte de los hospitales. De verdad los hombres siempre se creen más de lo que son.
—Jeje... Si, supongo que Hikki no se divierte mucho con los bebés— De repente todo ese fulgor de esta perra se apagó y aunque no le podía ver la cara, seguro era una expresión triste, como tiene que ser. Por fin estaba actuando de forma correcta: ¡solo falta que me vista como estaba antes, se arrodile y luego cometa sepukku!
—... Supongo. Me gustan los niños pequeños, pero los bebés son... raros. Al menos lo son conmigo. Siempre se me quedan mirando de más y a veces se ponen a llorar. Y estos dos son...— Lo que iba a salir de su boca se lo guardó para él, como si temiera darle demasiada información a sus enemigos.
Bien jugado, Hikimierda.
—Oh... Si, tus ojos...— De repente sintiendo que estábamos por vivir un momento que no quería ver, esta perra aflojó un poco su agarre de mí. —Es verdad que se ven mal. ¡N-No tan mal como antes! Pero si... Yo, Hina y Yumiko ya nos acostumbramos, pero...
¿Eh? ¿Qué mierda? ¿Por qué de repente aparecen el nombre de otras dos perras?
—No te sientas mal, Yui: así está bien— Aunque este maldito siguió viéndose por debajo del promedio, sus ojos se volvieron un poco más normales y su voz sonó casi agradable. Casi. —Ya no me acomplejo como antes. He aceptado que estos ojos son una parte de mí. Mientras piense eso, ¿qué más da que la gente se sienta intimidada? Si le empiezo a dar importancia, puedo terminar dándoles la razón... Además...
—¿?
Ahora sus ojos son mucho más normales y su voz sonó... aceptable.
—Mientras tú me aceptes como soy, estaré bien.
¡!
—¡!... E-E-Eh... S-Si. ¡Si, es correcto! ¡Ya estoy demasiado acostumbrada! ¡Incluso si de repente te transformas en un pescado, seguiré contigo!
—Por favor no me traigas mala suerte.
—¡L-Lo siento!
Que... Que...
¡Que asco!
¡Basura! ¡Desvergonzado! ¡Infiel! ¡Eres un puto infiel! ¡¿Te atreves a intentar atar a mamá a tus garras grasosas y encima quieres más?! ¡¿Quieres otra?! ¡¿Por qué?! ¡Mamá es suficiente y mucho más de lo que necesitas: cualquier hombre sería fiel con una mujer como ella y sin embargo tú... tú...!
—[Contrólate]
¡Deja de darme órdenes, estúpido! ¡Ya estoy cansada de eso! ¡Siempre sigo lo que tú quieres y nunca podemos hacerlo bajo mis térmos! ¡¿Es que acaso no te duele que mamá esté siendo jugada por un mujeriego que ni siquiera es tan guapo?! ¡Esto no es normal! ¡Tenemos que castigarlo! ¡Él va... él tiene que ser corregido!
Si... ¡Si, hay que corregirlo! ¡Tenemos que hacerlo! ¡Él tiene que entender lo increíble que es mamá y llorar sangre por atreverse a querer más de una mujer! Tiene que ver la luz: no puede ser que él le sea infiel a mamá cuando es tan linda, hermosa, increíble, con tan bonita voz, empática y... y la mejor mamá que he tenido.
... Yo no quiero que se le rompa el corazón.
—[¿Qué diablos te pasa?]
Por primera vez le presté atención a Aqua. Lo pensé muy bien, todo debido a algo que me ha molestado desde que llegamos aquí. Puede que no sea tan lista como Aqua y que pueda ser más 'emocional', pero incluso yo puedo ver que esto es raro. No tiene sentido que mamá quedara encantada por un tipo tan feo como él: ni siquiera vive bien o es carismático. Siempre suena como esos otakus solitarios que veía en las series.
Es un perdedor, totalmente diferente de mamá. Por eso yo... tengo miedo, ¿saben? ¿Qué es lo que los volvió tan cercanos? ¿Qué sabe él de mamá que le obliga a vivir esta relación? ¿Y por qué su manager no dice nada sobre esto? Estoy segura de que él sabe de esto y lo permite: sino hace rato que habría detenido esto. Pero si no lo hace es... ¿es por una buena razón?
Yo no lo sé. No quiero saberlo tampoco, pero...
—No te preocupes, Yui. Después de todo lo que hiciste por mí, podrías matarme si quisieras y no me opondría— Sonriendo de una forma extraña y un poco asquerosa, Hikimierda fue golpeado por una almohada en su cara. Sin perder esa fea sonrisa, hasta pareció encontrar más diversión. —Auch—
—¡E-Esto es serio! ¡Deja de bromear!
No sentí que estuviera bromeando.
—...
—Aguuu...
Aqua y yo nos miramos. Aunque no nos comunicamos nada en especial, sentí que habíamos llegado a un acuerdo entre nosotros. Me gustaría muchísimo más empezar a hablar como una Diosa y hacer que esta perra de pelo rosa se arrodille en vidrios rotos, pero supongo que esto es parte del espectáculo, ¿no? Mamá debe hacer esto todo el tiempo con gente aún más desagradable.
Solo hay que fingir un poco. Hasta conocer qué es lo que oculta este hombre de ojos aterradores.
Si este tipo solo fuera un pervertido cualquiera, podríamos haber resuelto esto mucho más fácil, pero la sensación que me da al verlo es... es como si él fuera de esos locos que ocultan un mundo dentro suyo que después termina por explotar. Yo no quiero que eso le pasé a mamá, pero aun así es... es extraño, pero no puedo evitar sentir que sus ojos se parecen un poco a los de Aqua.
Y a... y a los míos en mis peores momentos.
Si, esto no iba a ser tan fácil, ¿eh? Por supuesto que incluso si ya morí y me dieron una segunda oportunidad, el mundo iba a seguir encontrando la forma de meterse conmigo. Ni siquiera como Hoshino Ruby puedo tener paz.
—...
—... ¿Sabes? Si todo sale bien en este espectáculo, creo que podremos vivir en un lugar mejor en un tiempo.
—... Ya veo. Supongo que es natural ir creciendo.
Saitou-san no dijo nada más, teniendo una cara chistosa e incómoda. Tampoco vi la necesidad de agregar algo, asi que me quedé callada y miré lo poco que pude del mundo que me rodeaba. Nunca fui de las de que se quedan admirando la normalidad ni tampoco es que de repente aprecie las cosas sencillas, pero ver a una señora con empujando un carrito junto a un hombre me... me trajo cosas, si.
Recientemente he pensado mucho en Aqua y Ruby. Ellos son mi cosa más preciada, mi tesoro y quiero amarlos con locura... pero la vida que les estoy dando no creo que sea la mejor. Vivir escondidos del mundo, no tener a su papá con ellos y no estar tan presente como debería. Sé que los tiempos cambian y no quiero renunciar a mi trabajo, pero ahora entiendo un poco mejor a las mujeres que quieren ser amas de casa.
A veces tengo miedo de que les pase algo malo y yo esté centrada en bailar un poco mejor. Es una tontería y Saitou-san me ha dicho que se debe a que soy una madre primerisa, pero eso no me cambia las cosas. Sigo preocupada, sigo queriendo vigilarlos a cada momento y... a veces siento que esos dos necesitan a alguien más con ellos. No a Saitou-san ni a Miyako-san, sino... a alguien más cercano.
...
Hachiman-san es... no diría que es el hombre perfecto y desde luego está mucho más lejos de ser la figura paterna perfecta. Es un universitario que se la pasa más tiempo del que debería sufriendo por los examenes, por su futuro y que aun así dedica un poco de tiempo a mis peticiones egoístas. Es un buen hombre y creo que puede ser un muy buen amigo si todo sale bien, pero no es lo que necesito. No es que lo que ellos necesitan.
... Pero no hay nadie más.
Saitou-san hace su parte, pero él trabaja por mí y solo por mí. Se preocupa por mi bienestar, mucho más que cualquier otro adulto en mi vida, y creo que él será un padre divertido si decide tener hijos con Miyako-san. Pero aparte de que hay una distancia que no se puede cruzar, él ve a mis hijos como vería a un trabajo: se preocupa por ellos en la medida en que no afecten a mi rendimiento.
No es mal tipo, de hecho al contrario, pero no siento que sea la mejor compañía para esos dos: es MI mejor compañía.
Y Miyako-san es agradable y parece entenderlos mucho mejor que yo a veces... Pero no me gusta. Que ella los entienda, los cuide, se preocupe por ellos, que ellos lo hagan y crezcan para verla como la mamá que siempre quisieron es un rotundo no. Ellos son míos: me niego a que ocurran relaciones extrañas con mis hijos. Por mucho que no los merezca, tengo derecho a que me vean como su única mamá, ¿verdad?
Sé que no puedo amarlos como se debe, pero quiero que al menos ellos lo hagan conmigo.
Asi que no puede ser Saitou-san ni Miyako... ni tampoco él. Después del desastre que hice, no tengo derecho a pedirle que me ayude con los niños. Merece ser feliz, liberarse de todo lo que sufrió y convertirse en un buen hombre que pueda recibir el amor que siempre quiso. Que yo no le pude dar.
Por lo que solo queda Hachiman-san, y aunque él no me pueda ayudar con mis hijos, tampoco lo quiero ni debe hacer eso. Si me ayuda a por lo menos demostrarles un amor genuino, habrá hecho ya demasiado por mí... Pero...
—...
Era un pensamiento que me molestaba de vez en cuando, pero no le quise dar importancia, mucho menos ahora que me siento genuinamente cómoda con nuestra relación... pero es obvio que esta relación no va a durar lo suficiente. No porque no quiera o él me rechace, sino porque nuestros caminos se terminarán desviando más pronto que tarde. Yo seguiré avanzando en mi sueño y él trabajará en los suyo.
Puedo convencer a Saitou-san de retrasarlo un poco, pero al final me terminaré mudando a otro lugar y con ello nuestra relación se enfriará hasta la nada aunque no quiera. Creo que me enseñó lo suficiente para tener una leve idea de cómo amar de verdad, pero en un tiempo tendré que hacerlo sola.
Tendré que... estar sola otra vez.
—... Kuh. Que molestia.
Escuché un ruido raro, pero no le presté atención, todavía mirando el mundo por el que pasabamos.
El de la normalidad, aquella que rechacé hace tantos años para vivir de las mentiras.
Los senpais se van a graduar. Es algo tonto que no me importa en particular, pero aun así decidí venir a verlos por última vez: no por una sensación de perdida o de empatía, sino porque la alternativa era quedarse en casa y eso es algo que no puedo permitir. Me niego a quedarme con esa mujer si puedo impedirlo.
Por eso estoy aquí y por eso soy la única rarita que está mirando a todos lados, destacando como un pulgar morado. Me siento inadecuada y sobre todo pequeña en comparación a mis senpais. Más de uno me da una mirada curiosa, pero nadie se molestó en hablarme. Estaban más interesados en que habían completado un capítulo más de sus vidas y no los culpo.
Nadie me miraba mal: algunos chicos incluso me daban más de una mirada, pero con sus padres cerca y creo que también el hecho de que sea ya demasiado pequeña para ellos los freno. Hace un mes a nadie le habría importado demasiado, pero el hecho de que estemos en etapas escolares distintas ya lo vuelve todo más raro.
Es mejor así. No me gusta ese tipo de atención y ninguno de los senpais cumple mis estándares. Son demasiado 'masculinos' en el mal sentido para llamar mi atención de esa manera.
—... Tch.
Un chasquido de labios, un sonido que destacó dolorosamente de las conversaciones inentendibles pero joviales de los demás me tensó el cuerpo como nunca antes. Fingí no darme cuenta de ello y presté especial atención a los ruidos de fondo, notando unos pasos extrañamente pesados que se iban alejando hacia la salida, sin ninguna clase de alegría o satisfacción de haber cerrado esta etapa.
Ni aunque fuera la peor para él. Quizás por eso mismo es incapaz de sentir alegría... como yo al escucharle.
—... Yo... yo puedo amar, ¿sabes?
Sentí que tenía que decirle algo, cualquier cosa, antes de no verlo nunca más. Quería demostrarle que sus palabras eran falsas y que no significaban nada para mí. Que a pesar de que no he vivido la mejor y que no tenga la mejor vida social, soy una chica que puede amar.
Pero al final no hubo respuesta ni reconocimiento de nadie. Todos me ignoraron, y cuando me giré para verlo de una vez, ni siquiera pude reconocerlo entre tantos chicos con cabello negro.
Él, un cualquiera que encontrarías en todos lados, se fue de mi vida diciéndome que soy incapaz de amar.
Y aunque no lo dijo, creo que también dejó en claro que nadie me ama.
...
...
Él se equivoca...
...
...
...
Necesito irme de aquí. Ya no tiene sentido escaparse de los problemas si estar en este lugar me trae otros nuevos. Sin mirar a nadie, también salí de este lugar, deseosa de no tener que pensar nunca más en Hikigaya Hachiman ni en sus palabras innecesarias y crueles. Si, puede que me equivocara un poco al ser tan sincera, pero... pero decirme eso fue...
—Deja de pensar en tonterías, Ai. Solo es cuestión de tiempo.
Incluso si es verdad, con el tiempo va a cambiar, ¿verdad? No es posible que esta realidad me dure toda la vida.
... Y supongo que no lo hará. Voy a confiar en Hachiman-san.
Bueno, un capítulo que es de mera transición para lo que se viene en el próximo, mas tengo algunas cosas que comentar respecto a este.
Ruby: es... es complicado escribir a una chica tan 'simple'. Si bien ya he dejado en claro las similitudes que tienen ambas franquicias, no se puede negar que Oregairu tiene personajes más... 'dramáticos' por así decirlo. Por supuesto que su trama es mucho más seria y Aqua no es que sea la positividad andante... y tampoco es que Akane la pasara muy bi-
¡EL PUNTO ES! que la diferencia entre ambos universos son el tipo de escritura que manejan. Aka es mucho más serio en varias cosas, pero también suele exagerar más las actitudes de sus personajes por el mero hecho de que es su 'don' mientras que Watari empezó con casi la misma absurdez, pero con el tiempo se fue volviendo mucho más dramático en cuanto a cómo escribía. No me refiero a las historias, sino a cómo los encara el autor.
Ruby tiene un trauma profundo y pasa por cosas que Hachiman nunca experimentará, pero también es, sobre todo al comienzo, como una Komachi un poquito más seria, y Komachi suele ser un personaje cómico salvo en ciertos momentos. El contraste es notorio y que saliera tan bien es lo que me hace respetar mucho a Akasaka... pero soy un fanboy de Oregairu. Entré a las novelas ligeras con Oregairu. La mitad de mi carrera y casi todos mis jugos creativos se han ido en Oregairu.
Me he centrado en mejorarme a través de Oregairu y si, yo he escrito tonterías, pero cuando me pongo serio, imagino a Oregairu. Aunque no de la misma forma que Watari, he intentado entender a estos personajes y llegue a una respuesta medianamente promedio. Por eso me ha costado irme a otros fandoms y también es por eso que convenientemente solo me centré en Ai y Aqua de OnK al ser los más encajables en mi estilo.
Con toda esta palabrería quiero decir que no me siento seguro de cómo quedó Ruby y me disculpo si salió mal. Sé que la práctica hace al maestro, pero este alumno no ha tenido el tiempo de aprender XD. Espero sepan entenderme.
Haruno/Yukino: ya he plantado la semilla para que Yukino vuelva a aparecer. No les diré cuando, pero si planeo involucrarla en la trama no puedo dejarla para el final. Tendrá un rol que cumplir. Por lo demás, extraño escribir a Haruno: ella fue muy importante en Autoconvencimiento y me apena haberla dejado tanto de lado. Tomen su intromisión como un capricho mío, aunque no se preocupen, que no haré al romance más grande. Bajen las antorchas.
Ai y Hachiman: su pasado puede ser el origen de esta historia, pero quiero darle más importancia a la conexión entre ambos mundos. No es que de repente vayamos a tener una saga de flashbacks, pero sí quiero narrar lo que sintieron en ese momento. Ahondar más en cómo le afectaron esas palabras a Ai y lo que pensó Hachiman, que mientras ocurría su historia fue viendo desde lejos cómo 'creció' Ai.
En resumen, es para demostrar 'que siempre pensaron en el otro' para dar más sentido a su disposición a tener contacto.
Sin más que decir, a los comentarios.
narutoxasuna25:
Me alegra que creas que es una gran historia y de a poco iré involucrando ambos mundos y darle más cariño al lado OnK.
Sobre las parejas, ya dije cuál es mi intención y si bien no puedo decirte cómo va a terminar, el núcleo de esta historia es la relación entre Ai y Hachiman. Es, por tanto, quien más probabilidades tiene de ganar.
Todo depende de cómo avance y cuál crea es el mejor final para esta historia.
Gracias por comentar.
Guest:
Si, lo que le espera a Hachiman no tiene nombre XD.
De nada. Espero este te haya entretenido.
Guest:
Bueno... Como dije, no me siento conforme ni seguro con lo que hice, pero es lo que pude crear. Habrá más momentos centrados en Ruby: ahora que abrí la caja, ya no puedo cerrarla, y espero que con el tiempo logre crear una Ruby que cumpla tus estándares.
Guest Dragneel VR:
Si, sale hoy, pero como un consejo, si bien puedes confiar en que casi siempre cumplirá las fechas, el horario es muy, MUY variable. Literalmente hubo ocasiones en las que actualicé a minutos de la medianoche. Para el próximo capítulo ya habré vuelto a mi rutina estudiantil, por lo que a menos que tenga paros o feriados, deberías esperar entre las 15:00 a 17:00 o sino directamente esperar a la noche. Muy de noche en algunos casos.
...
Eroge y Segunda Oportunidad se actualizarán mañana. Veré si también me atrevo a publicar lo de RWBY, que ya voy a mitad del capítulo 4.
Próxima Actualización: 26 de Febrero.
