gracias por leer esta historia como siempre con mis personajes favoritos.

Que son ...terry, candy agradesco su tiempo en leer esta Historia.

Esta es mi segunda historia que es totalmente mía.

Para ustedes my Lady

"Simplemente Tu"

De

Mari Grandchester

Desde donde estaba podía observar a sus dos tesoros, El sonido del tres volvió a sonar anunciando que se acercaba en una estación, miro hacia la ventana y observo por donde iban.

- Ohio - dijo volviendo a ver a su muñequita pecosa - sin duda me traes loco igual que tu madre mi amor - susurro mientras acariciaba con su debo el rubio cabello de su hija, este era tan rizado como el de su madre - ¿qué curioso?..pensó el joven padre, el silbato de tren no la había despertado, y eso era un gran alivio para El, ya que en los últimos días su pequeño terremoto no había podido dormir bien, sus dientecitos comenzaban a darle molestia, y según su pecosa también le estaba afectando el embarazo de ella.

- ¿Por qué esta despierto amor? - desde donde estaba miro a su mujer, con el cabello revuelto sin duda se miraba Hermosa, miro a su tesoro y suspiro, al lado de ella era el hombre mas feliz con sus dos mujeres que eran su vida, candy voltio a ver a su bebe - aun duerme - sonrío mientras la arropaba mas - creo que el cansancio la agoto mucho.

- Eso creo - sonrío con ternura al ver que su hija nuevamente se chupaba su dedo - ¿y tú cómo estas amor? - le decía mientras su mujer se levantaba de la cama con su ayuda.

- Estoy bien - le dio un beso - ¿por dónde vamos?.

- Ohio, lo dejamos atrás haces unos minutos.

Ambos se sentaron en el sofá cómodamente, al lado tenia la tetera y unas pasta y dos pasteles de chocolate, ambos eran para su mujer.

- Que hora sirven la cena - dijo mientras con su dedo tomaba un pedacito de pastel y lo saboreaba con deleite.

- hace dos horas almorzamos amor - acaricio su cabello.

- Pero tu hijo y yo tenemos hambre Terry - hizo puchero.

- si mi hijo tiene hambre - dijo resignado - pues le daremos un bocadito - candy sonrío - ¿que se te antoja pecosa?.

- pizza - dijo sonriendo.

Terry pidió a su asistente que estaba ocupando una habitación cerca de ellos, este fue al comedor y el chef le dijo que en dos minutos salía una del horno, una mucama preparaba la bandeja, Refresco de fruta natural, una Natillas, café y el tradicional pay de manzana.

La comida llego y candy comió como si nunca había probado nada, Terry tomo un poco de Té y se recostó en el sillón mientras su esposa disfrutaba del manjar.

- Tu padre llegara pasado mañana verdad?

- sí amor, el barco llegara a las diez de la mañana, nosotros llegaremos mañana después de las dos de la tarde, eso estaba bien para ti y mi pecosita.

- creo que descansar no, Terry...caminar me seria mejor.

- Lo se amor, eso también lo haremos, mi madre nos esperara con tu comida favorita.

- Eleonor debe estar desesperada por ver al duque, verdad?

- Créeme que el duque mas que mi madre - sonrío.

- Terry...no seas atrevido.

- No lo soy...pero es lógico que viene desesperado, mírame a mi - la miro - no pude estar lejos de ti pecas y tu barriguita es la prueba de lo que te digo - dijo con una sonrisa juguetona.

- Es verdad - sonrío acariciando su vientre - ni ...yo puedo estar lejos de ti amor.

- Lo sé ! - dijo engreído y candy blanqueo los ojos.

- tonto... ahhhh - bostezo.

- ¿aun tienes sueño? - la sonrisa burlona apareció en su rostro, y ella le dio un codazo.

- ouch...pecosa agresiva - dramáticamente El se sobaba su estomago - es mejor que te duérmete pecosa - ella le sonrío y el respondió con un toque es su naricita.

- lo haré amor - lo dijo mientras tomaba un poco de leche.

- ven pecosa - Terry le dio un beso en la mejilla mientras le ayudaba a costarse.

candy se acurruco de lado mientras ponía una almohada entre sus pierna para estar mas confortable, Terry volvió a su sillón que estaba cerca de la cuna de su hija para continuar su lectura.

se inclino para acariciar el tierno rostro de su hija, miro a su mujer que ya dormía profundamente, miro que no tenia la frazada y se levanto para que no tuviera frio, sonrío enamorado, con cuidado acaricio su vientre, en tres meses mas tendría su nuevo bebe en sus brazos, se volvió a sentar y mirando al paisaje recordó ese hermoso día, donde su princesa decidió salir al mundo.

flash back

Preocupado caminaba como león en la pequeña sala del segundo piso, su madre no lo dejaba entrar, decía que no estorbara y dejara trabajar a la partera, ya que al doctor lo había sacado del cuarto cuando vio que iba a meter las manos entre las piernas de su mujer.

- ¿Qué Demonio esta Haciendo?! - le grito al medico.

- My Lord - dijo a asustado - debo saber cuanto a dilatado su señora esposa para a si prepararme al parto.

- De ninguna manera dejare, que usted toque a mi mujer.

- Terry - dijo cansada candy - es normal mor, el doctor solo hace su trabajo.

Terry miro al joven medico, rubio, buen cuerpo, algo simpático y joven, quizás tendría unos veinte y cuatro "NI QUE TUVIERA CINCUENTA" Pensó él.

- No la toque - sentencio - madre, madre - grito mientras el doctor lo miraba - ya vino la mujer que examino a candy antes.

- hijo ya mande por ella... ¿pero el doctor esta aquí?..

- ¿No?..la quiero a ella.

- ¿por qué?...¿qué pasa Terry?...no entiendo nada.

- Pasa que no dejare que El, toque a mi mujer, madre

- !Hay por Dios santo¡ ... "eres igual que su padre" - dijo frustrada Eleonor.

Albert solo sonreía, al lado de el estaba Anthony muy divertido por la actitud de su amigo, Elroy solo observaba mientras tomaba una tasa de Té, y silenciosamente sonreía feliz por su segundo nuevo bisnieto, Archie no estaba ahí por que se había quedado en florida con su hermano ella y Albert junto con Anthony tenia apenas dos días de haber llegado de florida, staer estaba feliz con su hijo, Patty ya tenia veinte días cuando nació el nuevo miembro de Los Grandchester.

Willian Alistar cornwell Andley

Fue el nombre del nuevo miembro de la familia Andley, Ese nombre era en honor a su querido tío, Albert había sido como un padre para ellos, ahora se haría cargo de los negocios de la familia O'Brian y la de los Andley en florida y Archie pediría Georgia para estar cerca de su hermano, ambos Hermanos sintieron nuevamente en silencio las ausencia de su padres.

En la mansión un joven ingles Solo miraba como las mucamas venían y salían, Estaba aturdido y desesperado, como león enjaulado caminaba de un lado a otro, lo bueno era que la partera era la que estaba con su mujer, al medicucho lo puso como ayudante de la mujer pero lejos para que no viera ni las piernas de su mujer.

- Vas hacer un hoyo en el piso Grandchester - Anthony sonrío.

- No moleste Albert - miro a los dos rubio enojado - Estoy desesperado...ya paso mas de una hora y nada...creo que voy...

De pronto el llanto de un bebe se dejo escuchar, Albert voltio a ver hacia la habitación de su sobrina, Anthony dé un solo impulso se puso de pies.

- Bendito sea - hablo la tía abuela - mi bisnieta nació.

- y cómo sabe que es una niña tía abuela.

- El llanto me indica que es de una niña Anthony.

Terry entro a la habitación desesperado, lo primero que vio fue a su mujer, su rostro estaba pálido y eso lo preocupo, iba hablar cuando escucho la voz de su madre.

- Conoce a tu hija Terry - hasta ese momento se dio cuenta que su madre cargaba a su bebe.

- Madre - dijo mientras Eleonor se acercaba a El.

- Mira hijo, tu hija es hermosa.

- Es una niña madre? - El la miro embelesado, en su brazos tenia a su hija, el fruto de su amor con la pecosa, su mujer y su todo. levanto la vista para verla, ella lo miraba de la misma manera que El, candy era su mundo completo, pero ahora había algo mas entre ella y El, un lazo de sangre que los uniría de generación a generación.

-Es hermosa verdad Terry - el solo asistíos, no podía hablar... ¿cómo podría hacerlo? sabia que si lo haría lloraría de tanta felicidad llego hasta donde estaba su mujer, en sus brazos cargaba a ese ser tan hermoso y frágil, beso su frente y deposito la bebe en los brazos de su madre.

- Hola mi amor - beso su frente - soy mami mi princesa.

- Felicidades candy - ella le sonrío a su amigo.

- Gracias Albert, espero que tu seas el padrino de mi hija.

- Querida, me ofendería si no me lo permitieras, sabes que te adoro y a ella la quiero como si fuera de mi propia sangre - Terry lo miro serio.

- Gracias Albert, sabes que te quiero como si fueras mi Hermano.

- No me dejes fuera - candy miro Anthony - yo también te quiero Bonita, lastima que te enamoraste de Él - señalo a terry.

- No digas eso - dijo sonrojada...y terry lo le gustaba eso, aun no entendía por que ella se ponía a si con el jardinerito, Anthony sonreía plenamente.

- Bonita - ella levanto la vista - te traje tu dulce candy.

- Anthony - dijo ilusionada.

-Terry se removió de su silla, Ese recuerdo aun le calaba mucho, aun tenia muy presente ese día en que brotó la nueva Espirce de rosa en la mansión Andlye

Querida no debes de hablar mucho, debes cuidarte por tu hija ahora.

- Lo haré y gracias por estar aquí señora Elroy - ella asistió

- Y como se llama este dulce angelito - Terry vio Albert.

- Sofia Alejandra Grandchester.

- como no se el nombre de mi madre - dijo triste, Albert miro serio a Terry - la señorita ponny que es como mi madre me ayudo a escoger uno, Sofia... Terry escogió Alejandra.

Albert miro agradecido a Terry, su hermana se llamaba, Esmeralda Growish, pero el abogado de su padre la registro como Esmeralda Alejandra Andley, no le quito el primer nombre por que la niña ya respondía por ese nombre, cuando el supo de su hija ella ya tenia doce años.

- Lindo Nombre Hermosa.

- Gracias Anthony - miro a su bebe - si no pudimos tener a la abuela cerca mi amor, Dios sabrá por que me alejo de ella, a cambio - sonrío - nos dio dos abuela que te amaran como me amaron a mi - beso su frente - cuando te vean dirán que eres igual que yo cuando era una bebe - todos miraron a Terry con reproche, hasta Eleonor que conocía la verdad se lo reprocho, mientras candy hablaba con su bebe.

cerro los ojos al recordar ese momento, un suspiro de inseguridad salió de El, sabia que un día tenia que decirle la verdad a su mujer, pero las palabras de la madres de candy estaban aun muy presente.

Esa tarde las madres llegaron a la mansión, candy dormía, las buenas mujeres le pidieron que no las despertara.

- El parto la agoto hijo, déjala descansar, ya después hablaremos con ella.

- Muchas gracias por su comprensión señorita ponny.

- De nada hijo, somos nosotros que te agradecemos que la cuides y la sigas amando como ella se merece.

- Hijo - El voltio a ver a la hermana Maria - ¿podemos ver a la bebe?.

- Por su puesto - le sonrío - mi madre la traerán en unos minutos.

café y pastelitos fueron servidos, su madre trajo a la niña y dos mujeres soltaron el llanto, y como dijo su mujer, ellas confirmaron que Sofia era el vivo retrato de su madre, La charla se dio entre ellos y el punto mas importante y frágil a la vez fue tocado entre ellos

- Pienso que la salud mental y emocional de mi querida candy es lo primero - Terry solo ponía atención a la anciana.

- El pasado - hablo la hermana Maria - si no edifica y en cambio va hacer mucho daño, es mejor no decir nada, por ahora - confirmo y Terry la miro fijamente.

- En esta vida todo tiene su tiempo hijo - comió una galletita - lo oculto siempre saldrá a la luz tarde o temprano, tu sabrás el momento adecuado para decirle la verdad, pero por el momento estoy de acuerdo contigo, debemos cuidar la salud de candy.

- Estoy de acuerdo con la señorita ponny - afirmo la hermana Maria.

las buenas mujeres se fueron ese día con la promesa que Terry llevaría a candy al hogar de ponny " esas son sus verdaderas raíces hijo" le había dicho la anciana al joven esposo.

Esas palabras aun las tenia muy presente, hasta seguro que le diría la verdad cuando Sofía estuviera de unos seis meses, pero cuando llego ese momento su pecosa tenia un embarazo de casi cuatro meses, a si que ese tema se volvió a cerrar.

La bebe se removió un poco, miro a su mujer y vio que dormía plácidamente, miro de nuevo a su tesoro y vio que su dedito lo tenia nuevamente en la boca, un brillo llamo su atención, era la pulsera que le había regalado Archie, después se acordó que todo el guarda ropa de su hija había sido comprado por su amigo, eso lo hizo recordar algunas cosas, como el día que llego a ver a su mujer.

Sin duda También tenia muy presente ese día en que Archie regreso de florida, esa misma tarde llego golpeando la puerta, solo Eleonor lo pudo detener ya que pensaba subir hasta arriba para ver a su mujer.

- Mil perdones querida Eleonor - dijo mientras besaba la mano de su madre - lamento mis malos modales, pero acaban de darme la noticias que mi Gatita tuvo a su bella gatita.

- Mi mujer, no es tu gatita, y mi hija tampoco lo es Archie

- !Dios que Hermosa estas! - saludo Archie, ignorando a su amigo, terry solo lo miro pasar a su lado, ya que candy bajaba la escalera.

- Hola Archie - El la saludo con dos veces en la mejilla - ¿cuándo llegaste?.

- Hoy llegue querida y en cuanto supe que mi dulce gatita ya respiraba el aire de este mundo, me vine a conocerla, ¿donde esta Sofia?.

- Ya la traen, Archie Gracias por querernos mucho - la radiante sonrisa de candy y la mirada de Archie le calaba mucho a Terry.

- De nada querida, las quiero como si yo fuera tu hermano y ella mi sobrina, no digo como mi hija por que mi amigo se enoja

- ja..ja...Gracioso - se sentó - ¿cómo esta el inventor y su familia?

- Bien - dijo sonriendo - les manda saludos y bendiciones - miro a candy.

La platica no continuo por que la mucama venia con Sofia, Archie la cargo mientras le decía mil cosas a la bebe.

yo seré tu paladín Gatita, y te comprare todo lo que quieras y mas bla, bla, bla que Terry no quería recordar, pero las palabras de su esposa le calaron el alma cuando estaban en su dormitorio habían hecho el amor y descansaban plácidamente.

- la vida es muy curiosa - dijo de repente.

- ¿Por qué lo dices amor?

- Por que la persona que me debería amar, me abandono por qué no me amaba.

- ¿Por qué afirmas eso? - ella no respondió - Amor, tu no sabes lo que tu madre paso para tomar esa decisión.

- cuando eres un niño del hogar de ponny - susurro en el pecho de su marido - la esperanza es lo ultimo que muere - Terry solo escuchaba - la señorita ponny y la hermana Maria nos dicen que muchas veces la pobreza obligan hacer sacrificios, por eso nuestra madres nos dejaron en ese lugar para que no pasáramos frio ni Hambre.

- Creo que esas mujeres tienen toda las razones amor - el se acomodo para ver a su mujer - una mujer deshonrada sabes que es repudiaba por la sociedad pecosa, y si la deshonra trae consecuencia sabes que esta sociedad es despiadada.

- lo se!.. - Terry miro que una lagrima salía de los ojos de su mujer, mientras ella los tenia cerrado.

- No llores mi amor - con sus labios beso el rostro de su mujer - por favor pecosa - suplico - no llores mi amor.

- Es que duele Terry - ella se aferro a Él - duele que mi madre me abandona y que otros me amen mas que a ella, no me estoy quejando Terry, gracias a su abandono ahora tengo dos madres, muchos hermanos del hogar de ponny...un gran amigo que es como mi hermano y hasta tres paladines, sabes - sonrío aun llorando - y con broche de oro tengo a mi esposo, a mi hija y mis suegros...que aun no conozco pero se que me quiere por su voz.

- sabes que este esposo que tiene te ama con locura pecosa - dijo con sus ojos cristalinos.

- Lo se amor, pero - cerro los ojos - no deja de doler - se limpio las lagrimas - ella debía haber sido la persona que mas me debió haber amado y - su voz se quebró - y no lo hizo.

Hasta este momento estaba seguro de seguir el consejo de la anciana, pero ahora no sabia qué hacer, no quería que sufriera por ese pasado lleno de maldad, pero no debería permitir que pensara que su madre no la amo, ella prácticamente dio la vida por ella, las palabras dicha de su mujer las tenia aun clavada en su corazón, esa mañana cuando amamantaba a su hija la escucho y el cerraba la puerta del vagón, escucho la platica de ella con su hija.

- Te amo y jamas te abandonare, mi dulce Sofia.

Terry se levanto del sillón muy decidido, le diría toda la verdad a su mujer después que naciera su bebe, después hablaría con los Andley.

Coloco una silla para asegurar la puerta, aunque esta tenia todas las cerraduras puesta, la silla no estaba demás, mas tranquilo se acostó con sus dos tesoros.

- venga con papa - dijo susurrándole a su hija, El jamas dejaría a su bebe sola en la cuna mientras no estuvieran en su casa, ante de cerrar sus ojos miro por ultima vez a las mujeres que mas amaba.

Los tres dormían plácidamente mientras el tres cruzaba las estaciones de cada estados y a si poder llegar a su destino, mientras que en el mar un barco navegaba por las aguas del atlántico para llegar America, los vigilante divisaron a la gran Dama, ella le daba la bien venida a la enorme ciudad, bajo la neblina los trabajadores esperaban el enorme barco.

El barco era guiado por un pequeño barco hasta colocarlo a lo largo del puerto, este lo guiaba para poder desembarcar y dejar que sus pasajeros pudieran reunirse con sus familiares en la planta alta, arriba de la clase mas Alta, estaba la figura de un Hombre vestido de negro, detrás de El, estaba sus oficiales personales que cuidan de El.

El Hombre tenia un porte de poder, se miraba serio y tranquilo mirando fijamente a la enorme ciudad mientras el pequeño bote lo colocaba al enorme barco en el puerto, su mirada fija al horizonte esperaba con ansias bajar y buscar a su amada, este Hombre era El Duque de Grandchester.

- Ya llegue amor - susurro nostálgico, para El era un gran alivio estas en ese lugar, Al fin había llegado, cruzar el mar le pereció una eternidad pero ahora estaba a minutos de ver a su amada.

abajo una mujer rubia, muy hermosa esperaba pacientemente la llegada de su amado, había pasado mucho tiempo y ahora El estaba aquí, sus ojos se encontraron a la distancia.

- Richard - susurro ella con amor, desde lejos vio la media sonrisa de El, y sin poder evitarlo su cuerpo tembló - al fin estas aquí.

CONTINUARA.