gracias por leer esta historia como siempre con mis personajes favoritos.
Que son ...terry, candy agradesco su tiempo en leer esta Historia.
Esta es mi segunda historia que es totalmente mía.
Para ustedes my Lady
"Simplemente Tu"
De
Mari Grandchester
Esa mañana el corazón le palpitaba a mil por hora...¿no?... era a mil por segundo, esa energía que le brotaba en todo su ser, la hacia sentir como una adolescente enamorada, vestida con un traje celeste y borde dorado, la bella Eleonor Grandchester esperaba a su amado.
Los Hombre en ese lugar admiraban a la hermosa mujer, en el fondo envidiaban al hombre que era dueño de tan bella Dama, de pronto el sonido de la enorme bocina interrumpió el sonido del viento y las gaviotas, al fin el barco había llegado.
El hombre hermoso dejo salir el nombre de la mujer que amaba, y ella escucho su susurro haciéndola temblar "Eleonor" escucho " amor mio".
Sus ojos se encontraron y sus alma nuevamente se entrelazaron sin importar la distancia, ni el tiempo, pronto estaría con ella y eso era lo más importante para ese hombre, las multitudes bajaban, unos desesperados por encontrarse con sus seres queridos, otros con pasos lento bajaban de la clase media con un costal entrelazado sin saber a donde ir, pero llenos de sueños y con la esperanza que en America podría ser dueño de su propias negocios y con un poco mas de esfuerzo seria dueño de sus propia tierras.
las únicas parejas que aun seguían sin moverse eran ellos, la guardia bajo primero y después El Duque Grandchester de Inglaterra, El sabia que su dama lo esperaba, a unas millas de ahí, en la ciudad de Washington Dc, el tren que llevaba al heredero del ducado llegaba a esa ciudad, faltaba poco para que la familia se reuniera.
- Eleonor - dijo mientras la abrazaba - No sabes cuanto te extrañe amor , déjame verte - le dijo mientras la miraba de pies a cabeza - estas hermosa mi amor - le susurro deleitándose con el aroma de su mujer.
- Mi duque - sonrío al ver el brillo de sus ojos, sabia que eso le gustaba mucho, en especial cuando ambos estaban desnudos en su habitación.
- No juegues con mi cordura Mujer - puso su frente con la de ella - me muero por hacerte Mia.
- Vamos a casa - El solo le sonrío.
Los duques fueron llevados a la mansión, donde el personal no los vieron en todo el día, ambos no salieron de su habitación, los sirviente no molestaron y la cocinera se ocupo hasta que llego la hora de la cena, cuando sus patrones salieron hambriento.
El baboseo lo escuchaba lejano, ese sonido ya era conocido por el joven padre, su tesoro mas apreciado había despertado, abrió sus ojos poco a poco y los ojos verde oscuros de su hija lo miraban alegre y sonriente.
- da..da..da. - le hablaba su hija.
- Hola amor - beso a su bebe - como amaneció mi princesa hoy.
- dada...pa..pa...pa. - le sonreía ella, dos pequeños dientecitos se dejaban ver.
- Lo que usted diga mi amor.
Terry platicaba con su hija como si fuera la conversación mas importante que daba su padre en el parlamento ingles, unos ojos verde los miraba divertida, memorizó en su mente esa hermosa imagen, Terry con su hija.
- Buenos días mi amor - los labios de su marido devoraron los de ella - hay - dijo de repente El.
- sofí, no le agarres el pelo a tu papa mi amor - dijo sonriendo candy.
La pequeña familia disfruto un poco mas la cama, Terry sabia que después del mediodía llegarían a la estación de Nueva York, a si que disfruto un poco mas de sus dos mujeres, Sofia su dulce tesoro le gustaba jugar con su cabello y en especial con su barbilla, la pequeña lo dejaba babeado, jamas pensó estar en esa situación, pero el adoraba esos momento y anhelaba tener a su otro bebe en sus brazos.
Dos golpecitos se escucho en la puerta, Terry miro su reloj y supo que era su mozo personal, El les traía el desayuno puntual. diez y treinta de la mañana.
- Ven a mor - dijo ayudando a candy, le ayudo a sentarse y camino de nuevo a la cama - ven mi amor hermoso - dijo besando a su bebe, la niña baboseo y El solo la escuchaba divertido, jamas se aburriría de las conversaciones de su hija - si mi amor...tienes razón mi amor o lo que tu digas mi amor.
Candy desayunaba divertida, con una mano comían y con la otra acariciaba su vientre, el desayuno duro una hora, el servicio fue retirado y candy cambiaba a su bebe, Terry había dado ordenes que la mucama recogiera todo y empacara las maletas, sentados en el ventanal disfrutaban del paisaje, media hora después los enormes edificio de la ciudad de Nueva York le daban la bien venida, al fin había llegado.
La familia llego a la mansión grandchester, allí Terry fue informado de la llegada del duque y que no irían a dormir esa noche, ellos se quedarían en la casa de la playa, Terry comprendió que sus padres necesitaban ese tiempo, un sonrojo se pinto en su rostro al imaginarse que sus padres harían lo mismo que hicieron ellos allí.
- Borra eso de tu mente - repitió barias veces.
- Qué pasa mayor? - El miro a su mujer.
- Mi padre llego esta mañana ¿al parecer se adelanto un día?...¿aunque es raro?
- Tal vez tu madre lo sabia amor - sonrío - creo que por eso se vino ante - lo abrazo y aun sonriendo le dijo - ¿están en la casa de la playa? - El solo asintió - pues creo que no los querían cerca Terry.
- Pecosa no me metas ideas - candy sonrío ampliamente.
- No crees que es mejor seguir el ejemplo de tus padre? - Terry solo le sonrío.
Ambos subieron las escalera para amarce, Sofia dormía profundamente en la siguiente habitación, mientras sus padres le ponían unos cabellos y uñitas mas... a su bebe.
La mañana llego y los duques de grandchester llegaban a la mansión, Terry bajaba de las escaleras cuando sus padres llegaron, sonriendo ambos hombre se abrazaron felices de estar juntos nuevamente.
- Bien venido padre - Richard miro con orgullo a su hijo.
- Gracias Terrence - miro hacia arriba - ¿y no me presentaras a mi nieta? - dijo ansioso.
- claro que si padre, ellas bajaran enseguida.
- Ansío conocer a mi nieta hijo, escuchar su vocecita me dio fuerza para este día, también deseo conocer a tu esposa, debo agradecerle por hacerte feliz y darme a mi nieta.
- Lo se padre - Terry sonrío - ademas te tenemos una sorpresa.
- ¿Una Sorpresa? - miro a Eleonor que también sonreía como su hijo - Querida, anticipo que eres complice de esta sorpresa?.
- Algo a si Duque - los ojos de Richard chispearon, tuvo que concentrarse para no ponerse duro, y no era la palabra lo que lo ponía a si, era la forma cómo su mujer se lo decía cuando estaban junto.
- Ya lo sabrás padre.
- Bueno, lo que sea, no creo que sea mejor que conocer a mi nieta.
- Tal vez padre - sonrío - quizás sea lo mismo - Richard levanto la ceja, señal que ya estaba intrigado por lo dicho de su hijo.
- Richard solo espera y tu mismo te darás cuenta de la sorpresa, ya veras lo hermosa que es tu nieta Sofia, es la bebe más bella que mis ojos han visto.
En ese momento Terry miro hacia arriba, Richard lo hizo también, al ver a la hermosa Rubia supo la sorpresa que le tenia, su nuera lucia una pancita de casi cinco meses, sonrío complacido, su rostro decía que ese bebe seria el próximo Duque, su linaje de sangre y titulo estaba asegurado, la mujer había salido muy fértil, pero después se dio cuenta de la falta y la irresponsabilidad, miraron a su hijo y meneo su cabeza en negación, sin duda su hijo estuvo muy ocupado en la cuarentena, Terry solo sonrío.
Candice llego al primer escalón, nerviosa miro a su marido, no sabia como actuar ante el padre de su marido, Terry subió enseguida para ayudar a su mujer, Richard quedo satisfecho de la belleza de su nuera, sin duda su hijo tenia un buen ojo, la niña se convirtió en una mujer muy bella, en ese momento la nana trajo a Sofia, Terry tomo a la niña y bajo con sus dos mujeres.
Los ojos del Duque se posaron en su nieta, un gran orgullo creció en su corazón, como lo había dicho su mujer, su nieta era la bebe más hermosa que había visto.
- Padre, te presento Ami esposa Candice Grandchester.
- Duque - dijo candy.
- Richard hija - le sonrío - Bien venida a mi familia.
- Gracias.
- y ella es Sofia Alejandra Grandchester, tu nieta.
El imponente hombre tomo a la niña, Sofia se le quedo viendo seria, fuero solo unos segundo pero solo eso basto para que ambos se conectara, de pronto la bebe comenzó a babosear, haciendo que su abuelo sonriera plenamente, todos escuchaban el parloteo y el movimiento que hacia con sus manos, sin duda la la menor de Los Grandchester tenia mucho que decir.
- Sin duda Sofia serás muy buenas en el parlamento hijo - todos sonrieron, Richard miro a su nuera - Me da gusto que seas parte de mi familia - miro su vientre - te vez hermosa y gracias por hacer feliz a mi hijo - candy sonrío.
- El honor es mio excelencia.
- Richard Querida - dijo besando a su nieta - ahora es momento de disfrutar a mi familia.
Los Grandchester estuvieron solo cinco días en Nueva York, todos tenia que regresar a Inglaterra, dos días ante Richard y Terry hablaban con Albert.
- Me alegra mucho verlo de nuevo my Lord - Richard sonrío.
- en verdad quieres mencionar titulo Sir Willian patriarca del clan Andley y Lord de los clanes de las tierras altas del norte de escocia.
- No Richard, pero en unos semanas tendré que ir a escocia y después debo ir a Londres a sellar unos documento con el rey - sonrío - imagínate que de repente le diga Richard.
- No pasara nada, ahora permíteme agradecerte el gran trabajo que hiciste en todo estos años.
- sabe que lo hice con gusto, y creo que no es un secreto mi lazo con ella.
- De ninguna manera - miro a su hijo - Terrence.
- Le comente a mi padre que después del embarazo de candy, le diré parte de su pasado.
- ¿Parte de su pasado? - pregunto intrigado.
- Creo que la maldad, el odio y las muertes no son necesarias Albert.
- Pero si le cuentas las cosas a medias, no entenderá por que su madre fue maltratada y lo peor de todo acecinada.
- Se dirá que tu padre nunca supo nada - Albert miraba atento al Duque - que trabajo en tu casa sin saber que Willian era su padre, llego ahí por que su madre la llevo para que estuviera cerca de su padre, se caso y su padre murió, y al nacer candy ella murió sin saber la verdad, los andley regresaron a America y ella viajo America buscando a la familia por que estaba enferma, le duran que ella solo tenia dos nombres, America y Lakewood. su enfermedad la venció y a si candy llego al hogar de ponny - Albert analizaba lo dicho.
- ¿y cómo supe de ella?.
- Tu madre lo supo por una carta de ella, carta que tu encontraste entre las cosas de tu madre.
-¡ No lo se!...se me hace muy complicado.
- Hay familia que guardan muchas calaveras hijo.
- Mi padre tiene razón, y tu sabes que esto es mejor que la verdad que conocemos.
- esta bien - dijo tomando su whisky.
Así quedo arreglado, Terry le dio su palabra Albert, después del nacimiento de su bebe hablaría con candy de su madre, Richard le agradecía todo el trabajo que hizo por mantener bien a su nuera, el rubio se despidió después de pasar una linda tarde con su sobrina y nieta.
- No puedo creer que le pidieras eso a Albert, padre - este sonrío mientras fumaba un puro.
- Te jure que cuidarla tu corazón hijo - ambos se miraron - estoy feliz de haber cumplido mi promesa hijo, Candice es muy hermosa y me a dado dos hermosos nietos.
- Gracias - dijo con el corazón en la mano, Terry no sabia que hubiera pasado si su padre no interviene en su vida, quizás candy hubiera sido adoptada por una familia y ellos tendría toda la autoridad en ella, solo de imaginarse sin ella, sintió que su corazón se congelaba.
El primero de marzo la familia grandchester abandono America, la familia andley no le quedo otra manera que esperar el nacimiento del bebe, Albert ya había apartado esos días para viajar a su villa en escocia, lugar que seria el nacimiento del nuevo bebe de grandchester.
La espera fue larga, las cuarenta semana llego pero el bebe no hacía, hasta que una mañana candy desayunaba tranquilamente, de repente comenzó a sentir dolor y fue llevada a la recamara, dos parteras atendía a la futura madre, allí no había doctor, este esperaba a fuera para que examinara al recién nacido.
Eleonor miro a Richard seria, en su mirada le decía " Es igualito que tu" El duque la miraba sonriendo, era apena un desliz de su labio derecho, pero esa sonrisa la volvía loca.
- Niño - dijo Emilia Enroy al escuchar el llanto del bebe, los demás solo la miraron admirando el temple de la anciana, minutos después el bebe era examinado por el medico, vestido de azul Rey salía en brazo de su abuela la duquesa de Grandchester, para que la familia lo conociera.
- Hijo es un niño - Emilia sonrío " Bueno fue apenas una pequeña mueca" pero sonrío.
- Dylan Terrence Grandchester conde de Manchester, vizconde de Cambridge, Baron de Berwick Lord de Edimburgo y sucesor del linaje del Ducado de la casa Grandchester - dijo con orgullo Richard duque de Inglaterra.
candy solo parpadeaba "¿su hijo qué?" se preguntaba sorprendida, mientras su marido cargaba orgulloso a su bebe.
Emilia se sentía orgullosa, Albert susurraba a Archie y Anthony " líder del clan Andley. miro fijamente a Terry, este entendió muy bien el mensaje " Cumple tu promesa"
El tiempo pasaba y Terry no encontraba el momento, su tiempo estaba entre su familia, el parlamento y en sus padres, pero Albert seguía presionando.
Cuarenta días había pasado, candy había pasado ya su periodo de maternidad, esa noche Terry debía hablar con ella, la llevo a una pequeña cabaña que estaba a cinco milla De la Villa, la cabaña estaba equipada con todo lo necesario, ambos estaban sentados con sus dos hijo a la orilla del lago, una canasta de fruta, una botella de vino y unos recipiente de comida eran lo que estaban en el mantel, candy amamantaba a su bebe, mientras su esposo la observaba.
La noche llego y la familia ya estaba en su cabaña, la chimenea daba calor al lugar, los bebe dormía tranquilamente mientras la madre estaba en los brazos de su padre.
- Amor - dijo mirándola fijamente - necesito decirte algo importante - no sabia por dónde comenzar.
- Dime - dijo acariciando su cabello.
- ¿La verdad no sé ni por dónde comenzar?
- ¿Solo dime ? - lo beso - ¿No es nada malo verdad?
- Malo, malo no es, bueno no ahora!...yo diría que quizás una buena noticia, oh al menos saber la verdad y a si vivir más liberado del pasado - candy lo miro profundamente y Terry se quedo en silencio - algo como... cerrar ese ciclo..
- Es...sobre mis madres? - "Demonio" peso El. " ¿cómo lo supo?...¿es adivina?".
- Si amor - soltó el aire - esto que te voy a decir me lo Revelo Albert.
- ¿Albert? - dijo extrañada y al mismo tiempo nerviosa - ¿que tienes que ver Albert con mi madre?
- Amor - la sentó horcajadas - haces tiempo Albert investigó su pasado.
- ¿Su pasado?... ¿y qué tiene que ver con mi pasado?...-espera - se quedo pensativa - No puede ser, Albert es muy joven para ser mi padre - sonrío divertida, Terry sonrío.
- Pecosa, Albert se dio cuenta que no tuvo solo una hermana - la miro fijamente - El tuvo otra hermana fuera del matrimonio - candy se puso seria - Ella fue tratada como una sirvienta en la casa de su padre, el padre de Albert nunca lo supo, la abuela de Albert y su madre fueron las personas que si lo supieron - la miro y beso su barbilla - al parecer tuvo celos y Rabia por la infidelidad de su esposo, y fueron ella las que la maltrataron.
- Como se llama - dijo candy de repente mirando fijamente sus manos, Terry comprendió que candy había entendido ya.
- Esmeralda - Terry aparto el cabello de su mujer - candy - ella no lo miraba.
- Ella me abandono por no ser criticada?...ella no me amo?
Terry se quedo callado, no podía contarle toda la verdad, debía proteger el corazón de su mujer candy temblaba, sus manos apretaban el cinturón de el.
- Aunque tu madre fue tratada como una sirvienta, ella te amo mucho amor, esmeralda, tu madre murió al nacer tu mi pecosa - candy lo miro, sus ojos estaban lleno de lagrimas, ella estaba enferma, amor tu madre fue muy fuerte para que tu pudieras nacer, aunque fue maltratada por la segunda esposa de tu abuelo, ella no se rindió y te amo cada minuto que duraste en sus brazos - Terry seco las lagrimas de su mujer.
- Albert...es - no podía hablar
- Albert es tu tío amor - beso sus lagrimas, ahora candy lloraba de felicidad.
- ¿Soy una Andley? - El frunció su boca.
- Eres una Grandchester amor - candy sonrío - ¿Que? - dijo el celoso.
- Tonto, eso ya lose! - el corazón de Terry se tranquilizó, su mujer sonreía.
- mi madre me amo mucho - susurro en el pecho desnudo de su esposo
- si - dijo acariciando su cabello - de tu padre no se sabe nada.
- eso no importa - dijo besando sus labios - fui amada por ella - el acaricio sus labios.
- También yo te amo, amor.
- y yo a ti Terry - le dio un beso - gracias por amarme así, aunque yo no era de tu Nad...
- shhh - le puso su dedo el los labios de ella - te amo por ser simplemente tu
Ambos se sonrieron, Terry le hizo el amor a su mujer, despacio y con mucho amor y pasión los dos estuvieron abrazados mirando el amanecer, los cuatro dormían plácidamente hasta que la luz del sol alumbro la cabaña, la pareja regreso a casa y Terry mando a su mensajero.
"Cumplí mi promesa"
"Ella los espera"
Albert sonrío, miro al horizonte y sintió que el pasado lo dejaba atrás, candy no lo odiaba y quería verlo, Anthony solo sonrío al escuchar la noticia, la anciana Emilia Elroy también le dijo a dios a ese pasado donde el apellido de su familia fue manchado por dos mujeres sin honor, su sobrina nieta resulto ser una verdadera andley, con la frente en alto se enfrentaba a su verdad y con dignidad le decía adiós al pasado.
Al día siguiente Albert despertó con esperanza, con cada paso que daba, Rompía las cadenas del pasado que los lastimo, bajo del auto sin esperar que George le abriera la puerta del carro, detrás de El venia Archie y Anthony, entraron a la mansión y Albert la buscaba ansioso.
- Albert - grito candy al verlo parado en medio de la sala, ambos se abrazaron - siempre te quise como un hermano - le dijo mientras estaban abrazado.
- Igual yo pequeña - la miro a los ojos - igual yo - la volvió a abrazar.
- Bien venido a la familia prima - ella sonrío.
- Gracias Anthony.
- Gatita - dijo Archie - eres mi prima - sonrío - aun no lo puedo creer.
- gracias, igual yo Archie, aun no lo puedo creer - este la abrazo mientras miraba a Terry, este estaba furioso, Archie siempre aprovechaba cualquier momento para abrazar a su mujer, deseaba golpearlo y a sí quitarle esa estúpida sonrisa.
Albert aprovecho cada día con su sobrina, Emilia disfrutaba cada tarde con su sobrina y los hijos de ella, la primera en partir America fue la anciana y Anthony se fue con ella, la anciana tenia que ir a visitar a Eliza, muy pronto se anunciaría su compromiso, Albert llegaría después ya que en dos semana seria la boda.
DIEZ AÑOS DESPUES
- Llegaras tarde hoy?.
- No lo creo amor, aunque trabajaremos una hora mas, creo - sonrío sabiendo lo que su esposa pecosa diría.
- Vaya que duro trabajo, cuatro horas diario y les parece que una hora más, es mucho trabajo, las horas extra te van a agotar cielo.
- Que te puedo decir amor, los ancianos del parlamento lo decretaron a si - la abrazo - dime - le dio un beso - No te gusta que tu esposo este temprano en su hogar?.
- Adoro que este aquí, pero me ciento mal por las personas que tienen que trabajar mas de diez horas por tan poco dinero Terry.
- ya sometí una propuesta sobre esa inquietud que tienes con la clase obrera amor - beso su cuello - pedí mas dinero al proletariado - candy sonrío mientras su marido devoraba su cuello.
- Eso es mara...villoso amor, Terry.
- Mmmm - ella echo su cabeza hacia atrás, eso lo aprovecho El.
- Llegaras tarde - no le hizo caso - Terry..
- mmm - voltio a decir mientras la levanto de las caderas.
- Terry...no espera - le quito la mano en su feminidad.
- Por qué me niegas amarte amor - ella le sonrío, al ver su cara de niño regañado, era igual que la de su hijo.
- Mira la hora - el miro el reloj.
- tengo tiempo - dijo jalando la bata que cubría la desnudes de su mujer - Para mí... es hora de amarte amor.
No importaba los años, su mujer lo excitaba con su endemoniado andar, sus generosas nalgas que lo provocaban miles cosas, su generoso busto que lo invitaban a pecar, sus rizos dorados que cubrían su desnudes, su sonrisa, su mirada, su ternura, sus endemoniados ojo de felina, aun se moría de celos cuando el elegante le decía "Gatita"...todo en ella lo volvía loco, sin importarle la reunión del parlamento Terrence le hizo el amor a su mujer olvidándose de todo.
El Enorme edificio de piso y pilares de mármol abrigaba a los hombres mas poderosos del mundo, allí las cabeza de las antiguas familias que mandaban en Inglaterra trabajaban por el "bienestar del pueblo" aunque había poco hombres honesto, el país estaba en orden, la guerra había causados muchas perdidas y ahora tenia mas trabajo.
las puertas del parlamento se cerraron, los ancianos Ivan bajando uno a uno hacia sus carruajes, las batallas entre ellos eran inevitable, pero al final como cada días se estrechaban la mano y firmando documentos dictados entre ellos para ser presentado ante El Rey.
Terry esperaba a su padre en su oficina para firmar algunos documentos, desde el ventanal miro a unos niños jugar recordó su niñez, las imagines del pasado fueron apareciendo al lado de los niños que jugaron, Anthony. Archie y Staer.
Pero la sonrisa de una niña pecosa lo hizo sonreír aun mas, en un segundo recordó su pasado, cuando era solo un niño le propuso matrimonio a su pecosa, cuando lloro por la despedida de su primer amor, volvió a llorar cuando sus cartas fueron devuelto por ella, pero volvió a vivir cuando la volvió a ver sentada cenando con su amigo.
Diez Hermoso y delicioso años había vivido alado de su mujer, el nacimiento de Sofia vino a su mente, y la decisión que tomo cuando naciera su hijo aun recordaba muy bien esos días.
La reunión con su padre al fin había terminado miro su reloj, eran un cuarto para la siete, había trabajado ocho horas, estaba agotado, ahora tenia que ir a su casa para ver a su mujer, candy era como cargar energía para El, bajo las escalera y salió del edificio el chofer lo esperaba. subió al auto y este lo llevo a su casa, pero al llegar esta se encontraba a oscuras.
- será algún apagón? - le pregunto a su chofer.
- Iré a chequear My Lord - Terry miro al rededor, sin los niños la casa estaba en silencio, sonrío al imaginarse desnudo en la cama y con su mujer arriba, volvió a sonreír al sentir que su miembro despertaba.
- my Lord - este lo miro - Lourdes me a dicho que la señora le dio la tarde libre, que la cena esta en el orno si desea cenar ella les puede servir.
- No, dile que se puede ir - el hombre asistíos - guarda los carros y después te puedes ir, que tenga un buen fin de semana.
- Gracias my Lord.
Terry entro a la casa, la busco en la biblioteca ya que acostumbraba leer en las tarde, al no encontrarla allí subió a su cuarto, nada...ella no estaba. A lo lejos miro la escalera del beisman sonrío otra vez estaba ahí, subió despacio y al verla sentada en el suelo viendo las fotos le hablo.
- ¿Que estas haciendo ahí candy? - ella voltio para verlo.
- Recordando amor - dijo mientras trataba de pararse.
- Espera - dijo el enseguida - no debes hacer mucho esfuerzo.
- Estoy bien - dijo acariciando su vientre de ocho meses, hago mas esfuerzo cuando hacemos el amor - el sonrío.
- Hablando de eso - dijo mientras besaba su cuello - deseo amarte ahora, amor.
Sin esperar respuesta, bajo las escaleras besando a su mujer, entro a su habitación cerrando con su piel la habitación, era el momento de amar a su pecosa, los dos cuerpos ya desnudos se amaban con mucha pasión y cuidado, como si el tiempo para ellos no había pasado, Terry le hacia el amor a su mujer como si fuera la primera vez.
En las mesitas de noche estaban los retratos de su hijos, Sofia, Dylan, Zoe, Diana, Madelyn y el pequeño Richard, Terry estaba seguro que su próximo bebe seria mujer, tres semana después nacería el próximo Duque de Inglaterra.
ETHAN TERRENCE GRANDCHESTER.
FIN
MIL GRACIAS POR LEER MI HISTORIA.
