Papá es increíble. Es el hombre más increíble del mundo.
—¿Y? ¿Cómo vas con eso, Jaune? ¿Necesitas ayuda?
—¡Por supuesto que no! ¡Puedo hacerlo!
Aquí estoy yo, sufriendo un montón por cortar mi tercer tronco y él ya ha hecho una docena, encima tomándose su tiempo. Sé que él es un Huntsmen en pleno derecho, pero aun así es increíble. Si yo alcanzara ese nivel, no hay duda de que me convertiría en el héroe más grande del mundo. ¡Sería tan genial como él!
—Uno y... ¡DOS!
Aunque claro, soñar es gratis, pero no sacas nada de eso. Todavía soy relativamente joven: me falta un montón por aprender. Preferiría estarlo haciendo en una Academia o algo así, pero esto deberá servir. Si logro mejorar mi fuerza tanto como la suya, seguro que todo se me dará.
Corté el tronco, aunque no fue tan limpio como me gustaría, aparte de que un pedazo cayó mietras otro se mantuvo firme en el trunco robusto, más que cualquier otro. Suspiré, cansado y con mis brazos no dando más, pero aun así me forcé a seguir. Tengo qué: un héroe no tira la toalla por algo tan simple. Necesito esforzarme más.
Necesito ser más.
—¡Bien hecho! ¡A este paso seguro que podrás cortar más de cinco! ¡Te estás haciendo más fuerte, Jaune!— Apoyando una mano en mi hombro, pude mantener el equilibrio a duras penas. Riéndome, viendo las palabras innecesarias, sentí como el mundo se volvía un poco más apagado cuando mi papá puso un tronco, más grande que ningún otro y con un grosor que seguro sea molesto.
Esta es una prueba. Papá está evaluando mi voluntad y cuánto me esfuerzo. Siempre lo hace, esperando que me rinda y quiera irme a casa. Y aunque siempre hago eso y... y tal vez está también sea una de ellas, no me iré hasta hacer más de seis.
Acomodando el hacha y poniéndome en la postura que tanto he practicado, grité, liberando parte de la frustración que he llevado conmigo desde que cumplí nueve años y me negaron el sueño de ser un Hunstmen. Pero no importa, porque esta es solo una de las tantas pruebas para ser el mejor que habrá jamás. Voy a demostrar que tengo madera de héroe y entonces papá me va a entrenar.
El corte se detuvo a mitad del camino, todo un récord que de inmediato me hizo saltar de alegría. Ese sentimiento murió un poco cuando, al levantar el hacha, el tronco lo hizo conmigo, pero progreso es progreso, risas de papá o no. No dejando que mi sonrojo tome lo mejor de mí, levanté el hacha con tronco y todo, dispuesto a terminar lo que empecé.
No perdiendo el equilibrio a duras, llegué a tener el hacha casi en 90 grados. Gritando como un guerrero, bajé hasta el tronco de mis fracasos y lo golpeé con todas mis fuerzas.
¿El resultado? El tronco efectivamente logró partirse, con un sonido algo feo además y no pude evitar sentir que ese tronco valía por dos. Quise gritar de la emoción, pero me controlé apenas, porque eso es lo que un hombre hace. Aun así, un hombre puede ser presumido y eso hice sonriéndole a mi padre para que comiera un poco de mierda. Él, sonriendo como un idiota, negó con la cabeza.
—Entiendo que estés emocionado, pero por más especial que sea este tronco, a este paso lo vas a romper. Destruir mi zona de trabajo no es lo que significa ayudar.
—E-Eso es...
Cualquier cosa que iba a decir fue cancelada cuando su rostro pasó de ser el de un patán a un padre genial, ese del que me siento tan orgulloso. —Pero demostraste agallas. Eso es lo más esencial para un hombre: nunca ceder a la adversidad y siempre ir de frente. Mientras sigas mis enseñanzas, serás un gran hombre, Jaune. El mejor que pude tener.
...
Aguántandome las lágrimas salidas de polvo del lugar, sonreí mientras mis energías eran renonvadas.
—¡Cuenta con eso, papá! ¡Te haré sentir orgulloso! ¡A todos ustedes!
Me convertiré en el hombre que pondrá el apellido Arc en boca de todos. A pesar de que nuestras contribuciones fueron olvidadas con el tiempo, yo les haré recordar lo increíbles que podemos ser los hombres Arc. Y cuando sea el héroe más grande, eso convertirá a papá sin duda en el papá más grande. Entonces él estará orgulloso y todos seremos felices.
—Bien. Ahora vamos con otra. Esta es pequeña, pero muy robusta. ¡Mamá quiere vasos nuevos y todavía no le he comprado el regalo de aniversario! ¡Así que, con todo!
—¡SI!
Pero me estoy adelantando. Primero tengo que fortalecerme y luego, cuando llegue el momento, irme a ser un Hunstmen. Iré a Beacon y seré el faro de esperanza. Acabaré con todos los Grimms incluso, porque eso es lo que haría el héroe más grande, ¿no?
Poniéndome en posición, seguí entrenando. Más bien, construyendo el futuro que me está destinado como un Arc.
Fue duro y lo más importante horrible, pero me terminé calmando lo suficiente para no solo abordar el Bullhead sin que nadie notara lo suficiente mi palidez, sino que encima esta vez el casero fue amable conmigo de una forma no rara. La preocupación hacia mi persona es innecesaria como futuro héroe, pero la prefiero a lo que estaba siendo antes.
Supongo que él se sentía muy solo. Oí que se le murió el hijo y el nieto no lo visita nunca. Tal vez, cuando todo salga bien, podría intentar visitarlo.
Cuando todo... cuando todo salga bien, si...
—...
... Piensa bien qué vas a hacer, Jaune. Tienes que encontrar una forma de salir de esta. No sé... no sé qué tan probable es que esta sea mi última muerte, pero tiene que serlo, ¿no? Creo que tiene mucho sentido que donde hay un segundo intento, se termine dando una una tercera y última vida, la que de verdad puede funcionar.
No... La que VA A funcionar. Tú tranquilo y deja que el mundo se ponga nervioso, Jaune. Tienes un poder interno que no sabes manejar del todo pero que seguro dominas esta vez y parece ser que tienes el interés de un ser peligroso, si, pero también poderoso. Mientras sigas el plan que tiene para ti, deberías poder salir adelante, ¿verdad?
...
¿Verdad?
—Ugh, odio esto.
Por extraño que parezca, no he vomitado a pesar de todo este tiempo, aunque está lejos de ser algo bonito. Lejos de sentirme mejor, el mareo me desestabiliza aún más y no paro de sentir que en cualquier momento algo va a salir de mi boca, no necesariamente vomito. Quizás un pulmón o algo: así de horrible me siento. Que no tenga a nadie aquí en ya un buen rato no ayuda a mi moral.
¿Tan mal me veo? ¿Doy tan mala imagen? Eso es... o sea, tienen sus motivos, pero ¿no es un poco cruel? ¿No somos héroes en formación? Ayudar a los necesitados está en nuestro código o algo así. Papá solía decirme eso al menos, y él es así de increíble, así que debe tener razón. Por eso yo... tengo que dar el ejemplo. Apenas vea a Ruby, la voy a ayudar y trataré de demostrar lo heroícos que somos.
—Si... Lo h-¡hug!
Bueno... Al menos fue solo vomito. De verdad temí que se me saliera algo importante. Mirando los restos feos de la comida que me obligué a comer, decidí meterme a mi propio mundo de ideas para pensar en qué hacer para salir de esto. Cómo le voy a hacer para sobrevivir o aprender a usar correctamente mi poder.
Mi pecho me arde y el resto de mi cuerpo no se queda atrás. Es peor que cuando ocurrió ese... momento, lo que significa que debe estar relacionado. Mi poder, por alguna razón, me da calor en el cuerpo incluso sin sudar ni una gota. No sé por qué, pero eso no es lo importante, sino que si está más caliente, quiere decir que está más cerca de explotar, ¿verdad? Si me esfuerzo lo mismo que esa vez, seguro que sobrevivo.
Ten fe, Jaune. Si te han dado estas oportunidades es porque seguro tienes el potencial de llegar alto, más alto que nadie tal vez. Esta es tu tercera vida, seguro que la última también si nos basamos en esta regla de 'la tercera es la vencida', así que no tienes que preocuparte. Vas a vivir, tendrás éxito y serás un héroe.
Serás como papá.
Pero como siempre me inculcó él, no puedo poner todos mis huevos en una canasta. Necesito un plan B por si necesito ayuda después y... solo hay una persona que puede ayudarme, o al menos la mejor que puede. Y eso... eso es...
—... Esa chica...
Mi Ánge... Esa chica, tan hermosa como la rosa más linda y increíble como la mujer ideal de cualquiera, es la única que puede ser mi salvadora. Ella cae cerca de mí, o yo caigo cerca de ella: no importa eso, sino el hecho de que necesito que ella no me deje atrás. Cometió un... un error, si, pero seguro que es una buena persona. Nadie que quiera arriesgar su vida por los demás puede ser mala.
Solo tengo que... convencerla de que valgo la pena, o que al menos no me vea mal por lo que le hice, sea lo que fuera. Si apelo con mis mejores características, seguro que todo saldrá bien. Mi poder es increíble si permitió que sobreviviera lo suficiente a pesar de caer a mi muerte por culpa del lunático del Director, así que incluso podemos ser un equipo. Eso sería increíble.
...
...
Todo fue más o menos como la primera vez con Ruby: salí después que todos, me presenté como un aliado, bromeamos entre nosotros y luego se separó de mí para irse con esa sexy rubia apenas la vio. Lejos de molestarme como la primera vez, me permití sentirme bien de que no solo lograra recuperarle el ánimo a una chica que lo necesitaba, sino que evité cometer ese error.
Esa chica no sabe que existo todavía, por lo que mi imagen está limpia. Solo tengo que encontrar la manera de hablar con ella, de al menos convencerla de que me ayude si me ve en problemas. Cuanto más lo pienso, más creo que soy demasiado inadecuado para ser su compañero de equipo, pero solo con que me ayude me basta. Luego podremos formar nuestras propias historias.
Y quizás, cuando pase el tiempo y la incomodidad de ese suceso quede en el olvido, podríamos...
...
Tosí falsamente para borrar aquellos pensamientos de mi mente y miré un poco al Director que se estaba yendo tras dar un discurso esperable de alguien como él. Tch, seguro que es un sádico en secreto: no hay otra explicación. De cualquier forma, me quedé un rato en este lugar, solo, intentando calmar mi mente de pensamientos raros para encarar a ese ángel: mi idea es hablar con ella hoy para, si es dura de roer, tenga el día de mañana para seguir intentando.
Eres muy inteligente, Jaune. De verdad que sí.
—... Fiu~ Aquí vamos.
Confía, Jaune. Con la confianza todo es posible.
...
Al final pude localizar a ese ángel. No fue difícil debido a que su cabello blanco es así de hermoso, pero... pero a pesar de tenerla cerca, a pocos metros de hecho, me fue imposible acercarme lo suficiente para que al menos me note. Quedándome a una distancia inútil, solo pude verla siendo la reina del lugar mientras cada vez me sentía peor conmigo mismo. Me sentía mal, patético y... y algo en lo que no quiero pensar.
—... Será mañana entonces.
Suspiré y acepté mi derrota. No es cobarde aquel guerrero que huye de la batalla, sino aquel que nunca se atreve a encararla. Todavía tengo demasiado fresco lo que viví: mi mente ni siquiera ha dormido como tal a pesar de que mi cuerpo está relativamente descansado. Necesito solo un poco de tiempo y podré enfrentarla. A una dama nunca se le debe mostrar una mala cara. Eso las espanta, porque no quieren a un hombre débil.
Pero aun así no quita que me sienta un poco molesto por mi incapacidad. Si voy a ser un héroe, el más grande incluso, ¿cómo puedo temerle a una chica que no me ha hecho nada? Lo que pasó en ese entonces fue... no fue agradable, pero ella no me hizo nada malo. Creyó que mi problema no fue algo tan grave: seguro que si viera lo que me pasó, se habría sentido culpable. Cualquiera lo haría.
Cálmate y enfrenta esto mañana. Seguro q-
—¿Te pasa algo?
—¡!
De repente escuché una voz... Una voz hermosa, melodiosa y que me encantaría que me hablara sin descanso, pero... pero también es una voz que me está transmitiendo sentimientos negativos. Suena molesta, harta y evoca en mí recuerdos que tengo demasiado frescos como para racionalizarlos en el mundo real. Por eso, no dije nada, esperando que solo fuera producto de mi imaginación.
Entonces escuché como alguien se levantaba. Por puro instinto yo lo hice también, aún mirando al piso. temiendo lo que me encontraría de mirar lo que se me está acercando. De repente sentí varios ojos mirándome, curiosos de una forma que solo me estaba lastimando. Apretando mis manos en puños, finalmente sentí a una presencia frente a mí, más pequeña pero muchísimo más imponente.
—¿No te enseñaron modales tu padres? Cuando uno pregunta algo, lo correcto es que haya una respuesta. ¿Y que es eso de no mirarme a los ojos? Estás siendo muy grosero... aunque no es que esperara algo más.
Esas últimas palabras fueron dichas con naturalidad, sin pensar demasiado en ellas, seguro no viéndolas como algo demasiado grave. Pero... pero aun así me golpearon, por razones que no entiendo. Quizás sea porque suena a algo que dirían mis hermanas cuando están muy enojadas conmigo, pero... pero creo que es algo más. O más bien algo del pasado, que no sentí en mucho tiempo.
¿Pero que será?
—... Yo...
Traté de encontrar palabras que decir, pero no salieron nada. También traté de mirarla a los ojos, pero me fue imposible mantenerlos en sus ojos. Algo en esa mirada no me gustaba, me hacía sentir inadecuado. Desistiendo de decir nada más, miré hacia un costado, esperando que esta situación termine de una vez.
Ella suspiró, de una manera que me hizo temblar. Me recordó un poco a lo que sonaba Saphron cuando se decepcionaba. —Por supuesto que no serías capaz de tener una conversación acorde. ¿En qué estaba pensando? Peor que un interesado es uno que esconde la mano cuando es descubierto.
—¿I-Interesado?
¿A qué se refiere con eso? No entendí y la confusión me dio las fuerzas necesarias para poder mirarla de frente. Lo que encontré en esos ojos, aparte de una belleza manchada, fue una molestia que, de hecho, Saphron también solía hacer. A nuestro alrededor la gente comenzaba a murmurar, lo que me hizo querer hacer que la tierra me tragase.
Si esta es mi tercera vida, la definitiva, entonces ¿por qué pasa esto? No entiendo... No entiendo nada de esto.
—¿Te hace el despistado? ¿En serio?— Sonando genuinamente ofendida, ella no esperó antes de volver a suspirar y de repente hacerme sentir una presión aterradora por todo mi cuerpo. —¿Crees que no noté cómo me has estado viendo todo este tipo, de una manera tan asquerosa? ¿Crees que no sé cuáles son tus intenciones? ¿De verdad crees que soy tan idiota?
Retrocedí un paso ante esas últimas palabras dichas con más fuerzas de las debidas. Sentí como ahora todos me estaban viendo más fijamente y de una forma que no me gusta. Queriendo cambiar el rumbo de esta situación. —N-No sé a qué te refieres. Y-Yo no lo hice con esa intenció-
—Ahorrate las excusas. Esas mentiras las he escuchado decenas de veces. Ya sé qué vas a decir antes de que lo digas, campesino— Esas últimas palabras me llamaron la atención, y no de una buena forma.
—¿C-C-Campesino? ¿Yo?
—Si, tú— Lejos de entender lo ofensivo que fue eso, ella lo revalidó al acortar la distancia que nos separaba, que yo quise ejercer. —El que seas tan inadecuado, el que no seas capaz de suprimir tus emociones como se debe y el cómo pareces incapaz de verle la cara a quien te enfrenta. Eres un campesino o de alguna forma el Director se apiadó de ti. Seguro que quien te enseñó fue un don nadie.
¡!
... Lo último que me dijo me dio las fuerzas necesarias para no solo verla de frente, sino también para enfrentarla con una expresión enojada, una acorde a todo lo que me está diciendo. Sin importar nada, le dije la verdad. —El que me enseñó no fue ningún don nadie. Fue el hombre más increíble que he conocido. ¡No te metas con él!
Por un segundo me sentí poderoso, capacitado para enfrentarme al mundo... y al siguiente volví a mi realidad, donde todos me miraban mal. Donde la chica que necesitaba que me ayudara me seguía viendo como basura, aunque ahora un poco más tenue que antes. —Parece que al menos respetas a tu maestro. Personalmente no comparto esa devoción si tú fuiste el resultado, pero puedo respetar eso. Si, al menos eso respeto de ti.
Golpeado por no saber si debía sentirme ofendido, agradecido de que defendí el honor de mi padre o ambas cosas, de repente sus ojos volvieron al frío de antaño mientras el calor que recorría mi cuerpo amenazaba con hacerme explotar de verdad.
—Yo-
—Pero que tengas tus puntos positivos no cambia la situación. No tienes idea de la cantidad de 'pretendientes' que tenían más cualidades redentoras que tú y aun así eran basura. Solo no eras una absoluta basura— Afilando su mirada más de lo debido, sentí que me faltaba el aire. —Permíteme dejarte las cosas en claro, rubio. A ti y a cualquiera que se atreva a perseguir mi apellido.
—¿Apellido?
¿Qué diablos pasa? ¿Qué clase de maldad cree que hice para recibir todo esto? La chica, lejos de explicarme las cosas, solo estaba siendo más irrazonable. A pesar de que ella es tan linda, ¿por qué es tan... tan... Ni siquiera soy capaz de terminar esa palabra: siento que no es apropiada para ella. Ella... no debería ser así. Debería ser como un... Ángel de Nieve o algo así, ¿verdad?
¿Verdad?
—Eres un cualquiera. Careces de cualquier clase de aspecto atractivo en mí y seguro que en muchísimas más. Entiendo, de verdad lo hago, que busques en mí una manera de salir de tu mediocridad, pero yo no seré ese puente. Busca otro modo, mejorate y quizás consigas una mujer mínimanente decente. No yo, ni nadie que esté por encima de ti, que en este momento son, permíteme decirlo, todas las de aquí
—...
—Ahora, buenas noches, 'caballero'— Tras decirme eso ella volvió a su lugar, conmigo congelado, no sabiendo qué mierda hacer con todo esto. A mi alrededor la gente comentaba lo que acababa de ocurrir, algunos curiosos, unos pocos dándome una mirada de lástima, pero la mayoría, la totalidad de las chicas que tengo a mi alrededor, me miran como si fuera una basura. Todo lo opuesto a un héroe.
Yo... Esto... ¿Por qué pasó esto? Solo quería darme el valor de pedirle ayuda y... recibo esto. No entiendo: ¿quién es ella para decirme todo eso como si fuera algo obvio? Sé que no he recibido la mejor educación en casa, pero mamá se esforzó porque supiera todo lo necesario para la vida. ¿Que acaso no me contó todo? ¿O esto no es tan importante según ella?
Porque si es lo segundo, mamá se equivocó. Este... odio hacia mí es muy importante, mamá.
No teniendo ni las fuerzas para enojarme o llorar, solo me senté, esperando que no hubieran consecuencias de esta 'conversación'. No creo que todos crean que soy una especie de busca-fortunas solo porque lo dijo ella por razones que escapan a mi comprensión, ¿verdad? Solo tengo que esforzarme, sobrevivir, ser un héroe y entonces le demostraré a todos que soy lo opuesto a un don nadie.
Si, confia, Jaune. Tú confia y todo saldrá de algún modo.
—¿Él es...?
—Si, creo que es él. Lo vi de frente cuando pasó todo eso.
—Dios, sí que lo destruyó, ¿eh? Me siento un poco mal.
—Pues borra eso. No importa si es una víctima o no, acercarte a él es un suicidio social con las chicas. Y me prometí tener por lo menos dos novias antes de graduarme.
—... De verdad eres un básico. Aunque tienes razón, estar con él es una perdida.
—Es su culpa por hacerla enojar. Las chicas de Atlas dan miedo.
—Si, aunque creo que se pasó. Entiendo que él dé una vibra de acosador con como nos mira a todos, pero...
—Olvídalo. Si una chica sexy dice algo, se vuelve realidad. ¿A quién le importan los perdedores?
—Dios, eres un básico.
... Oigan.
Oigan, oigan, oigan. ¿No es esto horrible? ¿No se supone que estamos siendo entrenados para ser futuros héroes? ¿No se supone que nuestro deber es siempre dar la mejor cara de la humanidad? Estoy seguro de que es así, ¿pero entonces por qué no lo parece? ¿Por qué diablos no solo nadie me ayuda, sino que no lo hacen porque las chicas no les van a hablar? ¿Solo por eso?
¿Cómo ustedes... ¿Cómo es que esto pasa? O sea, lo entiendo, yo también quiero tener una novia, pero es más importante ayudar. ¡Ayudarme a mí, que estoy teniendo problemas! ¡Me acusaron de cosas que no entiendo por motivos que entiendo menos y su respuesta es solo hacerle caso porque las chicas ya me etiquetaron como un enemigo! ¡¿Qué clase de tontería es esto?!
¿Acaso... esto es normal aquí? Sé que lo era donde yo vivía y... y quizás, si yo estuviera en su situación, también me afectaría lo que dijeran las chicas de mí, pero... pero cuando se trata de ayudar a las personas, tenemos que hacerlo, ¿no? No digo que todos ni tampoco espero formar un grupo de amigos, pero... pero si al menos alguien me dijera que no me preocupe, que todo va a salir bien, yo... yo podría tener esperanzas.
Dormir fue horrible. Ni siquiera tuve las agallas de ponerme mi mameluco y me dio miedo hacer cualquier clase de ruido que llamara la atención de cualquier chica. Las chicas siempre me han visto por abajo, pero usualmente era como si fuera tu típico chico inofensivo, de esos que te gustaría tener de amigo. Pero... pero esto es lo peor. Todos me miran mal o no quieren acercarse, incluyendo a...
—...
—...
Ruby... no me habla. Al menos no me mira mal, pero no me habla. Parece que quiere decirme algo, pero no me habla. Yo... yo estoy solo esta vez. Mi tercera vida, la que será la definitiva que empezará mi camino de leyenda, comienza siendo despreciado, sin nadie en quien apoyarme. Me recuerda un poco a los héroes de los comics, que tienen que ganarse la buena voluntad de los demás.
Solo... solo que vivir todo eso en carne propia es... es horrible. No me atreví a ir al comedor por las miradas que me dieron algunas que acabaron con mi apetito en ese momento. Ahora, en su lugar, tengo tanta hambre que quiero vomitar. No creo que haya sido la mejor idea empezar mi viaje heroico así, ¿verdad? Tal vez, si pudiera despertar mi poder, yo...
—Muchos se preguntarán porqué los hemos traído hasta aquí, ¿verdad?...
Pero no tengo tiempo. Ya vino el Director. No tengo opción: necesito usar mi tercera vida, la definitiva, para convertirme en un héroe. Mientras tenga mi poder conmigo, yo... yo saldré adelante. Tengo qué: por papá, por mis sueños y por todos los que no creyeron en mí.
Les demostraré. Lo haré. Lo haré.
—¡LO HARÉ!
¡AUNQUE TENGA QUE HACERLO SOLO!
En medio del aire, con el inmenso bosque siendo mi brutal enemigo, no puedo hacer otra cosa sino ganar. A pesar de que mi imagen está arruinada, a pesar de que mi única fuente de alivio constante me dio la espalda y a pesar de que formar un equipo será difícil, mientras pueda levantarme, seguro habrá solución. Caminaré hacia adelante, como un héroe.
¡Y el primer paso es...!
—¡TOMA!
En lugar de dejarme impactar de lleno y dejar la marca de mi cara como un estúpido, le di un puñetazo al que tiene toda la pinta de ser el mismo tronco de la otra vez. Le di con todo, con tanto que hasta sentí un poco de miedo de mí mismo, pero fue suficiente. Porque necesitaba, bajo cualquier contexto, expresar lo que siento.
La frustración, la ira, el miedo... Todo lo descargué en ese puñetazo. Mi puño se hundió con esfuerzo en el tronco, creando un hueco mucho más ancho que el de mi propia mano. La pura fuerza en mis piernas fue suficiente para mantenerme en el aire gracias a mi puño bien hundido. Me dolía y estoy seguro que está sangrando, pero es mejor que todo lo que ha pasado hasta ahora.
Yo... puedo hacerlo. Seré un héroe con esta fuerza. Con mi poder, todo es posible. Aunque nadie quiera estar a mi lado y aunque todos me rechazan, ¿desde cuando eso frena a un héroe? La adversidad es lo que construye el carácter.
Sintiéndome valiente, de un tirón saqué mi puño del árbol. De inmediato perdí el equilibrio y comencé a caer, pero no estaba preocupado. Mirando hacia el suelo en lugar de mi mano sangrante, caí como papá me enseñó, creyendo de todo corazón que mi poder me salvaría de esta.
¿Y qué creen? Así lo hizo.
—¡Kugh! Duele como el demonio... pero al menos estoy vivo— Tal vez calculé mal el dolor que debía esperar, pero no hay duda de que mi poder despertó aún más que antes y que no corro riesgo de morirme por heridas internas. Mirando a mi alrededor, me encontré en un lugar silencioso pero que guarda muchos peligros. No tengo a nadie cerca, o si lo tengo no lo escuché, pero eso no importa.
Usaré todo, incluso mis sentimientos más desagradables, para gan-
—Grrrrr...
¡!
... Tranquilizando mi mente lo mejor que pude, saqué mi espada y me preparé para lo que se viene.
Esta es mi primera prueba.
—¡Grrrrrr!
Saliendo de los arbustos emergió un Grimm que recuerdo haber visto en ese libro que leí mientras esperaba este día. Un Grimm sencillo, decían, que todo Hunstmen que se precie debe de poder matar. Tragué saliva al ver sus ojos rojos, pero por lo demás puse mi escudo al frente, con el calor de mi cuerpo demostrándome que no estoy desvalido. Que puedo ganar.
—Beowolf... Je, lo siento, chico, pero hasta aquí llegaste. Como futuro héroe, tienes que desaparecer a mis manos.
—¡Grrr!
Parece que no se lo tomó bien, si es que me entendió. Cada segundo que pasa él parece aún más enojado. ¿Acaso él me entiende? ¿O sabe reconocer a un tipo duro cuando lo ve?... Ja, ni siquiera yo me trago eso último. Sé que me falta fuerza, habilidad y todo lo que hace a un héroe, pero...
—¡Este es mi primer paso! ¡VAMOS!
Me abalancé hacia él, dispuesto a todo.
—¡RAAAAR!
Él también lo hizo.
A pesar de que el mundo real avanzaba a ritmo normal, de alguna manera logré sentir que el mundo a mi alrededor, el escenario que he planteado, es lento y veloz a la vez. Mi mente trabajó a mil por hora mientras pude ver a de a poco cómo extendía sus garras para acabar conmigo de un tajo. Seguro que sería capaz de hacerlo. Así que, en lugar de aceptar una batalla de frente...
Mi escudo me protegió.
—¡!
—¡!
Aunque no tengo experiencia de combate más allá de lo poco que papá me dejó ver, si he experimentado con Grimm. Más bien, llegué a ver al Viejo Luna, un Hunstmen ya retirado, enfrentarse a un Beowolf con las mismas armas que tengo yo: una simple espada y un escudo. Por supuesto, él usó mucha más fuerza de la que puedo ejercer pese a su edad, pero me quedó grabado a fuego ese momento.
Yo, de ocho años, vi en vivo cómo un auténtico héroe cazó a un monstruo.
Justo como lo vi y justo como lo practiqué, coloqué y dirigí de tal forma mi escudo que acabé por hacer que las garras del Beowolf siguieran su camino. Alejadas de mi cara, el monstruo de intelecto primitivo no supo cómo reaccionar, dejándome una abertura que pienso aprovechar al máximo. Ahí, con su pecho descubierto, solo me queda confiar en mi fuerza.
En mi poder.
Creyendo que puedo hacerlo, confiando en que puedo hacerlo, vislumbrando que voy a hacerlo, es que dirigí mi espada en dirección recta hacia la zona desprotegida. A pesar de que carezco de la fuerza necesaria para estar en las grandes ligas, pude sentir como el aura blanca me invadía. Invadía mi espada, más bien, que cuando tocó el cuerpo del Beowolf, pude sentir que todo se volvió más... blanco.
En un segundo el Beowolf estaba a punto de agarrarme con sus garras y al siguiente no solo sentí como mi brazo se hundía en él, sino que no tardó en llenarse de negro mi mundo, opacando en parte la blancura anterior. La sorpresa me impidió razonar bien y por un segundo temí que hubiera muerto sin darme cuenta, pero cuando pasó el tiempo y el mundo volvió a aclararse... lo vi.
Más bien, no vi al Beowolf. A mi alrededor solo estaba el bosque de antes, con mi cuerpo exhudando un aura blanca que me calentaba hasta el alma. De la sorpresa no supe muy bien cómo reaccionar, pero eventualmente... comencé a sonreír.
—Yo... Yo... ¡YO GAN-
—¡ROOOAAAAARRR!
—ROAAARR
—¡GRRRRRRRRR!
De un momento a otro, toda la euforia desapareció. Ahí, con mi sonrisa congelada de una forma que dolía, vi lo que solo puede describirse como una auténtica pesadilla. Todavía con mi brazo extendido sosteniendo una espada que me empezaba a pesar, vi como se acercaban más de un Beowolf.
Dos, tres, cuatro... Parecía como una manada.
Recuperándome por pura fuerza de voluntad, atrajé la espada hacia mí y levanté mi escudo en alto, sudando profusamente. —¿Q-Qué mierda? ¿Qué hacen tantos Beowolfs aquí? ¡Esto no es algo que pueda enfrentar un héroe en formación, ¿saben?!
—¡ROAAAAR!
¡Maldita sea, el Director es un enfermo! ¡Cuando sobreviva a esto, lo voy a demandar! ¡Esto sencillamente no se puede hacer!
Para mi fortuna, si bien los Grimm no tienen demasiada inteligencia, poseen la suficiente para matar a la humanidad. Mi poder interior, al parecer, es suficiente para hacerlos no atacarme de inmediato. Están acercándose de a poco, lentamente, esperando a una abertura que probablemente les daré en los próximos segundos.
Dios, esto es lo peor. Y casi parece que pensar malas cosas los vuelve más violentos...
—¿Voy a morir aquí?...— A pesar de que mis ánimos estaban en lo más hondo, no pude evitar tratar de tranquilizarme. Por desgracia, la única manera que conozco es hablar conmigo mismo cual idiota. —Sé que papá podría salir de esta y creo que el Viejo Luna también, pero esto no se ve bien, ¿verdad? Digo, incluso yo admito que esto es una mierda...
Por supuesto que creo en la confianza, en la autoestima alta y en nunca rendirme... aunque, más bien, soy de los que quiere creer en esa idea más que en aplicarla en verdad. Desde niño he sido así: hablando en alto, pregonando virtudes que, en realidad, no me las creo realmente, todo porque quiero imitar a papá. Es él, quien cree de todo corazón lo que me enseñó, el que me impulsa a seguir adelante.
Mamá es increíble y mis hermanas lo intentan, pero es... es raro que me puedan entender. Ellas son mujeres y las mujeres piensan como mujeres. Creen cosas y me quieren hacer creer cosas que no son las mismas que papá. El hecho de que no me vea mal en un vestido dice ya bastante, por lo que siempre he intentado ser más como papá.
Ser un verdadero hombre.
Pero... pero a veces, cuando la situación se pone así, yo... me muestro como de verdad soy: una perra que incapaz de enfrentarse a la adversidad sin tener ganas de llorar. Es una mierda, si, y me esfuerzo constantemente por ser mejor, pero... al final supongo que es una lucha cuesta arriba. Esto es quien soy.
No un hombre: mucho menos papá, sino solo... Jaune Arc.
Con los Beowolfs cada vez más cerca y gruñendo más, no pude evitar tener un pensamiento que se adapta mucho mejor a quién es Jaune Arc en verdad.
—... Si corriera para pedir ayuda, quizás...
...
...
No... Eso no pasaría, ¿verdad? Negando con la cabeza ante esa idea, me afiancé con firmeza frente a los Grimm
—La de pelo blanco hizo que todas las chicas, incluso Ruby, me hicieran la cruz. Y seguro que los chicos tampoco me querrán ayudar— Por no hablar de que, incluso si alguien me ayudara, es muy probable que esto sea algo que un futuro héroe tendría que lidiar. Si no puedo hacer esto, olvídense de no ser un Hunstmen: es muy probable que se descubra que no estoy capacitado.
Quedarme en la cárcel o volver con mi familia con la marca de haberme equivocado... Ninguna de las dos es opción.
Entonces, yo...
—... Espero que haya algo después de la muerte, jeje.
Me reí para no llorar, en parte confiando en que de alguna forma saldría de esta, pero también confiando en que este no sería mi último intento. Que, después de que pase lo que no quiero que pase, tenga otra oportunidad de hacer las cosas bien. De no repetir mis errores.
Cuando vuelva al pasado, me aseguraré de no acercarme a Ángel de Nieve y de que Ruby me vea bien. Daré la mejor imagen ante todos y, cuando esto termine, seguro que me podré convertir en un héroe. Tal vez no en mi tercer vida, pero tal vez en la quinta o décima. No sé, pero esos números creo que tienen algo de sentido.
No hay forma de que vaya a morir aquí sin lograr nada, ¿verdad?
...
...
... Ojalá...
—¡!
—¡!
—¡!
—¡!
—¡!
Finalmente, encontrando la apertura que terminé dejando, los Beowolfs se abalanzaron contra mí.
Lo ideal sería correr, buscar ayuda, tratar de vivir otro día, pero...
—¡Si tengo que morir, moriré! ¡Esta vida ya no sirve de todas formas!
Con una sonrisa llena de lágrimas, me abalancé yo también. En mis ojos no pude evitar tratar de ver más allá de esto, de encontrar una solución que no me deje morir más. Yo no quiero morir: es horrible y me da pánico saber qué me pasará antes de tener otra oportunidad. Me preguntaría si realmente querría tener otra oportunidad aquí o si me acabaría por romper, si terminaría renunciando a mi sueño.
Yo... Incluso así, yo...
Mientras tenga una muerte heroíca, creo que podré continuar. Fallé como hombre y fallé como héroe, pero lo importante es como termina tu historia: qué final le darás. Puede que no sea el final de mi historia, pero sí la de este Jaune Arc.
Por eso lo daré todo.
Para tener una muerte digna.
Con mi poder al máximo, estuve a punto de enfrentarme al primer Beowolf que, tal vez, también sea último.
—¡!
Y luego mi mundo se llenó de rojo.
... No... Más bien de... ¿rosas?
Bien. Otro capítulo completo. En lugar de ser un comentario casual como suelen ser estas notas de autor, trataré de ahondar en algunas molestias que puedan llegar a tener y también contar un poco de este proyecto.
En primera, Weiss. Es... difícil de describirla o entenderla. Claro, conozco al personaje y sé qué pasa con ella, pero saberlo transmitir en pantaña es un poco difícil. No por nada es quizás el personaje con el que me siento menos confiado de escribir, pero también, irónicamente, es el que más quiero escribir. Necesito mejorar mi escritura y creo que Weiss es un reto que debo tomar, así sea solo esta vez.
Admito que tal vez ella fue una perra total, cosa que es, y que su excusa para haber abandonado a Jaune en el capítulo dos no haya sido la más pensada. Diré que tiene una explicación que planeo abordar con el tiempo, en los próximos capítulos, pero por ahora aceptaré el odio por hacerla ver peor según sus fans. Mea culpa.
Jaune es... complicado, en el sentido de que quiero escribir al personaje como es el canon, pero evidentemente parte de su caracterización es yo proyectando duro lo que creo es Jaune. Diré que es el personaje que más trastoco y al que a su vez menos le importa a la gente que lo cambie, por lo que no me quita el sueño. Solo espero no hacerlo demasiado parecido a Subaru.
Todavía Ruby no ha hecho nada para llamar la atención, así que vamos al meollo del asunto.
Como cualquiera puede notar si sabe un poco de anime, gran parte de la idea de esta historia viene de Re:Zero y hasta el propio Jaune bebe bastante de Subaru salvo por diferencias que se notarán más a futuro. Otra inspiración, quizás ya olvidada, es una historia en inglés que tenía casi que el mismo título que esta en ese idioma. Duró solo un capítulo, pero la idea me atrapó tanto que me vi obligado a querer hacerla realidad: contar mi versión.
Tal vez, sin embargo, sufrí un poco al forzar el conflicto entre Jaune y Weiss que en esa historia era mucho más culpa de Jaune sus errores. Aquí puede que la balanza se incline demasiado hacia Jaune, pero creanme que ese conflicto entre ellos no se dejará de lado. Y aunque ahora Jaune parece ser el que está justificado en sentirse mal, el futuro... Bueno, diré que a futuro eso será más igualado.
Aunque no seguirá el mismo desarrollo que Subaru por motivos obvios de no querer calcar algo de otro personaje en otro diferente, sí que pienso seguir con la idea de Jaune siendo defectuoso. Su visión de su masculinidad es una, que se basa un poco en Subaru, solo que esta será algo más... desagradable, incluso. Y en cuanto a otras cuestiones, planeo hacer que Jaune se enfrente a sus demonios.
Aunque Subaru tenga muchos defectos, el amor que le tiene a tantas personas lo impulsan a querer ser este héroe que los salve a todos. Si Subaru es un chico normal que quiere ser héroe, Jaune sería lo contrario: un 'héroe' que debe enfrentarse a la fealdad de su humanidad, una diferencia que tuve que hacer debido a que Jaune, aunque débil, no es Subaru y no pienso que lo sea.
Perdonen si a alguno le molestó que hablara tanto de mis planes futuros, pero es que no creí que hubiera un mejor momento para hacerlo antes de cerrar este Volumen. Me gustaría que quien lea esto entre sabiendo qué esperar y, si es posible, pueda apreciar la dirección en la que se dirije Jaune al final del Volumen 1. Este es el comienzo de la historia como tal después de todo.
Por último, a partir de ahora las notas de autor solo comentarán lo que pase en el capítulo. En el Epilogo de esta historia planeo ahondar más en ideas futuras, ideas que tuve y demás. De momento esto sería todo.
Para finalizar, si bien esta es una historia desde la perspectiva de Jaune, hay cosas que se dicen de fondo que ayudan a formar una idea de qué ocurre fuera de su cabeza. Es algo que explorará más en los siguientes, pero tengan en cuenta que Jaune no está bien y no es precisamente sutil. Cuando toque ver otro punto de vista, ya más adelante, entenderán mejor a qué me refiero.
Juan Sebastian Salazar Pupiales:
... Por alguna razón, cuando leo tu nombre, me dan ganas de escribir una historia de Harry Potter. Es un halago, por cierto. Pero si, a mi también me gustan las historias de Jaune. Es el personaje que más me gusta de hecho y lo que hicieron en el Volumen 9 solo me confirma lo complejo que es, a menos en relación con el resto del elenco principal. RWBY tendrá sus problemas, pero creo que es mejor de lo que muchos dicen.
BurningBladeGX:
¡Dios mío, eres el que comentó hace cinco años ya! De verdad me sorprendió leerte. Ha sido un tiempo tan largo. Me conmovió un poco y todo. Gracias por comentar y me alegra mucho que te gusta: espero este capítulo te haya por lo menos entretenido.
...
El siguiente capítulo tendrá un ritmo mucho más pausado porque quiero que haya un momento de calma. Ya para el 5 volveremos con todo al ritmo tan veloz que he llevado manejando. Espero sean comprensivos con el capítulo siguiente y no se desanimen, que el final de ese capítulo plantea todo para algo muchísimo más emocionante.
Cuídense.
