Karin tenía muchas formas de demostrar que estaba enojada, y cada una de ellas las usaba de diferentes maneras. Por ejemplo, en la mayoría de los casos podía gritar furiosa haciendo reclamos, y en casos más grandes, hasta decir groserías fuertes. Esto le daba una reputación de agresiva para quienes conocían esta faceta suya, e incluso temían tener la mala suerte de estar en su presencia en el más grande enfado de su vida, pero lo que pocos sabían, si no es que sólo Sasuke, era que sus enfados más grandes los demostraba con el silencio.
Dicho lo anterior, era de esperarse que al verla mirar las manchas en sus vestidos en silencio, Sasuke pensara que ella estaba furiosa y que probablemente se había arruinado el fin de semana. Sin embargo, lo que hizo la diferencia, era que ella le habló del problema. Es decir, no era que Karin se volviese muda tras un gran enojo, sino que se limitaba a hablar de lo estrictamente necesario que no tuviese relación con el motivo de su enojo.
Esta característica hacía difícil solucionar las cosas, pero en esta ocasión, ella habló de lo ocurrido, parecía paralizada viendo las manchas, e incluso alegaba a favor de los niños, lo que le provocaba confusión al hombre sobre lo que su esposa estaba sintiendo y pensando.
—Merecen que les llamen la atención de nuevo, y puedes usar esta situación para exponerle a tu ex por qué es necesario tomar medidas correctivas cuando se incide, pero no creo que sea el momento para que seas duro —Karin le respondió sin despegar la mirada de los vestidos.
—Aún si estamos construyendo nuestra relación, no creo que sea beneficioso mimarlos en exceso ni dejar pasar travesuras como estás —respondió Sasuke.
—Habla con su madre sobre esto y trátenlo… juntos. Recuerda, son dos advertencias antes del castigo —ella seguía mirando las manchas.
—¿Está todo bien? —Sasuke le preguntó acariciando su mejilla.
—Sí… estoy bien… —ella le respondió volteando hacia él, pero sin mirarlo a los ojos— Es sólo que al ver las manitas… —bajó la mirada— ¿Sabes? Eres afortunado.
—¿Qué quieres decir? —preguntó Sasuke confundido por el comentario repentino.
—Cuando la prueba de embarazo marcó positivo, no sabía qué hacer, pero no tuve la oportunidad de decidir si quería ser madre o no porque otros, incluso la naturaleza, lo hicieron por mí —había algunas lágrimas escapándose de sus ojos— En cambio tú, aunque sea un poco tarde, te dieron la oportunidad de elegir ser el padre de tus hijos, y es algo maravilloso que tengas el valor de tomar el camino difícil.
—En esta ocasión, tú también tienes la oportunidad de elegir —Sasuke acarició su mejilla y con los dedos limpió algunas de las lágrimas— Ya sea con los gemelos o con hijos propios —la abrazó por la cintura— Y tienes más tiempo para pensar qué quieres.
—Lo sé, pero es que no sé por qué estoy tan sensible desde que te confesé mi secreto —comentó Karin quitándose los lentes para limpiarlos— Ahora siento como si cualquier banalidad relacionada con niños, me lo recordara.
—No es tan extraño que estés tan emocional si lo piensas un poco —le habló con comprensión— Habías estado guardando todas esas emociones del pasado desde hace mucho, las peleas que tuvimos y la aparición de los niños, no son pocas cosas, y desde que me contaste sobre esa época, has tenido que enfrentarte a muchas cosas en poco tiempo —besó su frente— Usemos este fin de semana y las vacaciones para descansar de todo ello.
—Sí. Tienes razón —Karin lo besó en los labios y volvieron a su labor de prepararse para salir.
Cuando todo estuvo preparado y sólo hacía falta pasar al minisuper por algunos enseres, Sasuke detuvo un momento a su esposa antes de salir.
—¿Se te olvidó algo? —preguntó Karin extrañada. Su esposo solía ser muy minucioso, especialmente cuando de salir de campamento se trataba.
—Estaba pensando que si lo prefieres, puedes esperarme aquí mientras voy con los niños, y cuando regrese, iremos al minisuper y nos vamos directo al hotel.
—¿Intentas esconderme algo, Uchiha? —preguntó Karin molesta con las manos en la cintura. Hizo una pausa y dió un suspiro bajando las manos— Si prefieres comer con ellos…
—No, quiero pasar el día contigo y no les habría prometido a los niños ir, de no ser que fue la única forma de no tener que dejarte sola a media noche.
—Yo no soy una niña que tema quedarse sola por la noche —bufó, pero estaba sonrojada. Era consciente de que Sasuke la estaba procurando.
—Lo sé. Soy yo el que se preocupa —respondió Sasuke sonriendo— Pero si estás bien, yo estaré bien.
—Vámonos de una vez o no tendrás mucho tiempo para estar con tus hijos. No podemos perder las reservaciones —Karin tomó su maleta dispuesta a irse, pero rápidamente se detuvo y miró a su esposo— Pasemos al minisuper primero. Quiero comprar una botana mientras te espero en el auto.
Sasuke asintió en silencio, tomó su maleta y ambos fueron al minisuper en el auto. Sin embargo, cuando estaban formados en la caja, Karin echó a correr por un pasillo pidiéndole que la esperara allí.
El movimiento de la pelirroja fue completamente inesperado para Sasuke, especialmente porque se suponía que ya llevaban todo, pero cuando su esposa regresó, llevaba una cajita en las manos que trataba de esconder.
—¿Qué es eso? —preguntó Sasuke confundido.
Su esposa miró para todos lados aún escondiendo lo que llevaba en las manos, y después suspiró resignada.
—Supongo que de todas formas lo verás cuando paguemos… y después de todo debes verlo para que se los des a los niños —sacó la caja de detrás de su espalda y se la mostró— Vas a ir a consolar a los niños por pesadillas, así que se me ocurrió que podrías llevarles esto para que sepan que los escuchas.
Rápidamente Sasuke pudo percatarse que su esposa llevaba una luz de noche. Una de esas pequeñas lámparas que se conectan a la corriente para que se quede encendida en la habitación, y la que llevaba en las manos, era una lámpara infantil, ya que se veía un extraño personaje adornando el aparato.
—Eres muy atenta, pero ellos sólo hicieron un berrinche, no tuvieron pesadillas, así que no creo que de verdad la necesiten —respondió Sasuke— Además, siento que darles la lámpara podrían sentirlo como un premio, y voy a hablar con Sakura sobre lo de la ropa que mancharon.
—Incluso puede que ellos ya tengan una que su madre les compró, pero recuerda que ellos deben confiar en ti cuando se sientan en peligro, y aún si hicieron una rabieta, darles un gesto como este, es decirles que los apoyas cuando se sientan inseguros —Karin le entregó el producto— Tampoco lo veas como un premio. Puedes explicarles que es una herramienta para que la usen cuando tengan pesadillas. Tu no puedes estar con ellos todos los días, así que deben sentir el obsequio como una extensión de tu protección.
—Karin…
—Los castigos se dan después de un sermón, así que aunque los regañes por lo de mis vestidos, los niños sabrán distinguir la diferencia entre el por qué les das la luz de noche y por qué los castigas.
—Siguiente —anunció la cajera y era turno de Sasuke y Karin para pagar.
Después de salir del minisuper y Sasuke de avisarle a Sakura de que iría en camino, se dirigieron a la casa de los gemelos, pero al llegar frente al edificio, antes de salir del coche, Sasuke se tomó unos momentos mientras miraba el aparato que Karin había comprado.
—¿De verdad no te gusta la idea de dárselos? —preguntó la pelirroja.
—Confío en tu criterio, pero no puedo dejar de pensar en lo que harían mis padres.
—No sé cómo ayudarte a lidiar con eso, Sasuke. En tu lugar, si usara de referencia a mi madre, no tendría problema, pero si hablamos de mis padres adoptivos, definitivamente no usaría sus métodos —respondió Karin— Creo que deberías considerar lo que recuerdas de la educación de tus padres, lo que te he contado de los libros de crianza y lo que tú ex ya hace para tomar una postura que te haga sentir cómodo.
—Sé que al menos los métodos de mis padres funcionaron, pero… si pienso en ello, siento que a veces se parecían en lo que te hicieron esas personas —sostuvo con fuerza la caja de la luz— Sin embargo, estoy completamente convencido en que la crianza que les da Sakura es demasiado suave para que los niños realmente aprendan a comportarse.
—Aún tienes una charla pendiente con ella sobre la disciplina, así que podrías hacer esto por ahora en lo que llegan a un acuerdo —propuso Karin tocando suavemente la mano con la que Sasuke sostenía la caja.
—De acuerdo.
—Ve. Te estaré esperando aquí —Karin le dio un beso rápido en los labios a su marido.
—No tardaré demasiado —Sasuke le aseguró dándole una suave caricia en la mejilla y salió del auto.
Al tocar el interfón, Sasuke guardó la caja de la luz de noche en la bolsa de su pantalón, ya que aún se sentía dudoso de ello, y tan pronto como Sakura le abrió la puerta de la entrada del edificio, se dirigió al departamento.
En otra ocasión, quizá Sasuke se habría dado un momento frente a la puerta para pensar mejor las cosas, pero en esa ocasión su prioridad era cumplir su promesa de no tardar demasiado para volver pronto con su mujer.
—¡Papi! —exclamó uno de los niños que lo recibió cuando abrieron la puerta.
—¡Hola, papá! —saludó el otro hermano que también lo recibía.
Los niños abrazaron sus piernas, que era hasta donde alcanzaban, y sin darle tiempo a decir nada, cada uno lo tiró de una mano para hacerlo entrar a la casa.
—Hola —saludó Sasuke manteniéndose firme, así que los niños sólo pudieron hacerlo avanzar un par de pasos adentro.
—Niños, dejen que su padre entre por su cuenta o lo pueden tirar —habló Sakura — Hola… Sasuke-kun. Espero no te haya sido difícil llegar al edificio.
—No puedo quedarme mucho. Mi esposa me espera en el auto.
—Sí, entiendo. Aunque está bien si quiere subir —titubeó la pelirrosa.
—¡Sí! ¡Que suba! —exclamaron los niños emocionados.
—¡Así podemos jugar todos juntos y no tendrás que irte rápido, papá! —exclamó el hermano menor.
—Tío Sasori también está aquí para jugar —musitó Haruo y todos voltearon a ver al pelirrojo.
¿Cómo se sentirá Sasuke al conocer a Sasori? ¿Le causará algún conflicto interno? ¿Sasuke hablará con los niños y Sakura sobre la travesura del clóset o esperará al siguiente encuentro? ¿Entregará la lámpara que Karin ha comprado o esperará para dárselas? ¿Qué otras preguntas les han nacido al leer el capítulo?
Me encantará leer su preguntas y teorías en los comentarios n.n
Sin más por el momento, me despido.
¡Hasta la próxima actualización!
