¡Saludos, queridos lectores!

La semana pasada no pude subir las actualizaciones, pues fanfiction no cargaba bien y wattpad no subía los capítulos, pero espero que en esta ocasión, ya no tenga impedimentos.

No haré muy larga la introducción, así que los dejo con los capítulos que no pude subir la semana pasada n,n


Sasuke estaba seguro que ella había leído toda su correspondencia con su padre, dado que esa mujer estaba actuando como intermediaria por su estúpida costumbre, así que le enfadaba que ella actuara como si él fuese un imbécil que no se había dado cuenta, pero tampoco podía delatar su enfado cuando se suponía que tenía que congraciarse con ella.

—Sí.

—Un sirviente personal debe ser alguien en quien confíes, así que no me atrevo a elegir a nadie para ti y esperaba que con el tiempo, tu pudieras seleccionar a alguien o que quizá tu padre pudiera enviarte a algún conocido, pero me temo que no podrá ser así —Sasuke, confundido, la miró con interrogación— El Oficial Hozuki vino para decirme que el Emperador ha enviado a una persona para que lo ponga como sirviente personal tuyo —ella soltó un suspiro— No puedo negarme a seguir la orden del Emperador aún si quisiera, y creo que sospechas igual que yo, que envió a esa persona para vigilarte personalmente. Habría preferido evitar tener aquí a la gente del Emperador, pero no se puede hacer nada.

Ella parecía bastante disgustada con la idea, pero Sasuke tampoco podía descartar que esa mujer sólo intentara ganarse su simpatía fingiendo empatía. Sin embargo, tal como ella lo mencionó, él tampoco podía oponerse a la orden, y mucho menos cuando su situación era tan precaria en esa casa.

Hablando de ello, necesitaba comenzar a actuar o no podría conseguir su verdadero objetivo al estar en ese país.

—Ni-ka no… lamento haber ofendido al Señor Hozuki por la tarde —se disculpó con pesar, pues no estaba contento con seguir esa línea de acción— Aún me es difícil acostumbrarme a mi nueva posición en este país.

—¿Por qué te disculpas? Se lo merecía.

—No quería meterla en problemas —respondió mordiéndose la lengua para no delatar que sabía que ellos dos tenían algo qué ver. No podía cagar de nuevo su oportunidad.

—Él se meterá en problemas conmigo si sigue jodiéndonos —respondió ella con firmeza y siguió comiendo.

Después de ese diálogo, comieron en silencio un rato, y Sasuke sabía que, aunque no fuese su fuerte, debía intentar alentar la plática para tratar de convencerla de que él quería estrechar lazos. Sin embargo, no podía pensar en un tema de conversación casual.

—Casi lo olvido. Le pedí a Neji que te ayudara a encontrar un nuevo pasatiempo. No quiero que mueras de aburrimiento, así que mañana se pondrán a ello —ella le ganó la palabra tras pasar un bocado— ¿Tienes en mente algún interés o algún detalle sobre lo que te podría gustar? No sé, quizá algo al aire libre, intelectual, artes, juegos, espirituales…

—¿Por qué no me ayuda usted? —preguntó Sasuke en un tono confuso, pues podría percibirse como un reproche o petición.

—Me encantaría, pero el Emperador quiere verme mañana temprano. Sí me lo preguntas, creo que quiere asegurarse que se concretó la unión, de lo contrario, no tendría sentido que supuestamente me diera un tiempo libre. Si termino rápido con la visita, me les uniré. ¿Qué te parece?

Lo último lo dijo apresuradamente, como si quisiera fingir que hablar de "la unión", no fuese importante.

—¿Cuáles son sus pasatiempos? —al fin a Sasuke se le había ocurrido una pregunta para ella, aunque a él no le interesaba la respuesta.

—¡Al fin estamos conversando! —ella exclamó sonriendo y Sasuke sintió un latido de su corazón— Colecciono perfumes y esencias —dijo entusiasmada— También me gusta mucho leer.

Lo primero lo sabía porque Neji se lo había mencionado cuando lo ayudó a prepararse. Lo segundo era un dato nuevo, aunque no estaba seguro de cómo usar esa información a su favor. Ambos pasatiempos eran actividades que se hacían en solitario.

—¿Qué le gusta leer? —preguntó el varón tratando de mostrar interés. Al menos con la lectura podrían tener conversaciones.

—Leo cosas variadas, incluso de medicina, pero si quiero relajarme, leo novelas románticas —respondió despreocupadamente— Neji me dijo que a ti también te gustaban y que has leído varias de autores de Oto.

¡Agh! ¿Tanto así lo había observado ese hombre? Sí lo pensaba bien no era de extrañar, pero era vergonzoso que pensaran que le gustaba leer estúpidas novelas cursis.

—Yo no…

—No tienes que negarlo. Me parece maravilloso que haya hombres que les gusten las novelas románticas. Es decir, hombres y mujeres nos enamoramos, así que ese tipo de novelas no deberían ser exclusivos del género femenino. Me sorprende que incluso en este país donde los roles pueden ser diferentes, aún se considere…

—No me gustan las novelas románticas ni nada que se le parezca —objetó Sasuke avergonzado y molesto— Sólo las leí porque quería entender la dinámica de harem de este país.

De nuevo se había dejado llevar por sus emociones, y ahora había interrumpido a esa mujer mientras hablaba. Si ella era parecida a su padre, podría castigarlo, o al menos llamarle la atención.

—Entiendo. Aunque es una lástima. Me gustaba la idea de que un hombre tan serio y distante como tu, pudiera tener un corazón cursi y romántico escondido —respondió la pelirroja mostrando decepción para luego seguir con la conversación— Sobre los harenes masculinos… pienso que no son tan diferentes de los femeninos, pero hay menos embarazos y más altas probabilidades de que los hombres del harén se queden viudos. ¡Ah! Y que es más probable que los hombres se vuelvan sodomitas, así que si veo que Neji y tú se vuelven demasiado cercanos, tendré que tomar medidas —dijo ella fingiendo un tono serio, para después echarse a reír al ver el rostro enfadado de Sasuke— Ha sido una broma. Aún así, entiendo que es una probabilidad, así como que se enamoren de alguien más. Después de todo, no nos casamos por amor.

—Él es muy devoto —comentó Sasuke sorprendido de que ella dijera que Neji no la amaba.

—El amor no es la única razón para demostrar devoción —contestó la fémina— Por cierto, ¿tu tenías novia antes de venir a casarte aquí?

—No —respondió el azabache con dudas al principio, pues le resultaba extraño que la mujer que ahora era su esposa, le preguntara eso de forma tan casual.

—No tienes que mentirme. Sé que tú tenías una vida en tu país y que nuestro compromiso fue algo de última hora —ella lo animó a hablar mientras comía— Eres el hijo del líder de tu país. Estoy segura que debías tener una prometida, o al menos una novia.

—No, no la tenía —él respondió con más seguridad.

—¿En serio? Con tu estatus, pensé que sería una tarea primordial. Sin mencionar lo guapo que eres —no le despegaba la mirada y él podía notar que su mirada era coqueta— Estoy segura que tenías a un montón de chicas detrás de ti y alguna debió llamar tu atención.

—Soy el segundo hijo. Mi hermano es la prioridad de mi padre y él aún no se casa ni tiene hijos —respondió Sasuke tratando de ocultar la vergüenza que le daba oírla decir que era guapo. No era la primera vez que se lo decían ni que lo miraban así, pero por algún motivo, ella le hacía sentirse avergonzado con ello— Tampoco presté atención a las mujeres, ya que me estaba preparando como segundo hijo del líder.

—¿Prepararte? Pero tú padre dijo que eras muy habilidoso en muchas áreas y que dominabas muchas disciplinas, especialmente bélicas. ¿Para qué esforzarte de más cuando conseguir tu propia familia también es una tarea importante para alguien de tu estatus?

—¿Mi padre dijo eso? —preguntó Sasuke confundido, pues normalmente su progenitor solía decirle que debía seguir esforzándose para alcanzar a su hermano mayor.

No recordaba algún momento en que su padre lo hubiese elogiado, ni siquiera que hubiese insinuado que lo consideraba profesional en alguna área. De hecho, era por eso mismo que él había deseado acompañarlo a la reunión en Oto, para probar su valía, sólo que no esperaba que para su padre, esa valía fuese a ser un matrimonio por conveniencia.

—Sí, lo dijo, y aunque intuí que decía todo aquello para tratar de convencerme de casarme contigo, consideré que no mentía y sólo estaba exagerando un poco —respondió la pelirroja— Como el Emperador dejó en mis manos decidir si nos casábamos o atacar tu país, no es de extrañar que tú padre quisiese convencerme, así que me habló maravillas de ti.

Por unos instantes, Sasuke quedó confundido cuando ella mencionó que su padre tuvo que convencerla para que ella aceptara el compromiso, pero de inmediato se dijo a sí mismo que la joven debía estar mintiendo para ganarse su simpatía.

Sasuke estaba enojado con la idea de que ella mentía, pero si esa mujer aún intentaba ganárselo, debía aprovecharlo para cumplir con su misión en ese lugar, así que debían comenzar a decirle cosas lindas si esperaba tener éxito, al menos por esa noche.

—No quiero decepcionarla —dijo con dificultad debido a su enojo.

—Nos conocemos muy poco y sé que tú padre estaba desesperado por evitar que su país fuese destruído, así que digamos que no espero que todo lo dicho por él sea verdad —respondió la pelirroja, lo que para Sasuke fue la reafirmación de que ella sólo se había encaprichado por él por su apariencia. Esto lo hizo enojar aún más, no sólo por la superficialidad de la joven, sino que volvía a tener ese sentimiento de inferioridad que arrastraba desde su país por no ser tan hábil como su hermano.

—Tampoco soy un inútil —el varón se apresuró a decir.

—Que lo fueras, eso sí me decepcionaría, pero estoy segura que no es así. Realmente me gustaría conocerte mejor —ella le sonrió y Sasuke tuvo una sensación en el pecho que no reconoció— Tengo tres meses de vacaciones, si es que no le sale algo urgente al Emperador de repente, pero creo que es tiempo suficiente para conocernos —la pelirroja siguió comiendo alegremente— Si te soy sincera, es un poco frustrante que Neji te conozca mejor que yo cuando yo te conocí primero.

—Tres meses es poco tiempo, especialmente cuando ya tiene un esposo oficial —respondió Sasuke sin saber por qué lo dijo. Había sido lo primero que salió de su boca sin pensarlo y lo que más le molestaba, era que sonaba como si estuviese celoso cuando no era así.

—Claro que es poco tiempo. Además, el matrimonio sería muy aburrido si nos conociéramos al ciento por ciento desde el inicio —dijo la fémina— Pero es tiempo suficiente para conocernos lo suficiente para saber si podemos simpatizar o si es mejor mantener distancia.

—¿Qué pasaría si no soy de su agrado? —preguntó Sasuke intrigado. Sabía que en algunos países donde se practicaba la poligamia, solían enviar a lo más recóndito de la casa a las mujeres que dejaban de ser queridas por el cabecilla de la familia, pero no sabía qué podría ocurrir en un harén de hombres.

No recordaba haber leído algo al respecto en alguna de las novelas y sabía que no había muchos harenes masculinos en el país a pesar de que habían varias mujeres que podían ejercer ese privilegio.

—Eso depende de ti. Si no eres problemático, podrías vivir como hasta ahora, sólo que no esperes que te llame a mi habitación o yo vaya a la tuya —respondió la pelirroja— Pero si causas problemas, lo primero que haré, es ver si puedo devolverte con tu familia. Si no es así, me temo que te enviaré a la casa Samui.

—¿Casa Samui?

—Es una casa que tengo en el campo. Es más o menos del tamaño de esta habitación y sólo hay dos sirvientes para atenderla —dijo terminando su último platillo— No quiero a nadie que me cause problemas cerca mío, así que eso me dejaría tranquila, y supongo que a ti también si te desagrado —hizo una pausa— Ahora que lo pienso, quizá la casa Samui sea de tu agrado, ya que allí se puede hacer cacería, aunque el clima puede ser extremo.

—¿Y si le agrado, pero usted a mí no? —se le escapó la pregunta sin meditar antes si era buena idea hacerla.

—No lo sé. Quizá primero intentaría hacer que yo te agrade antes de tomar una decisión sobre qué hacer contigo —ella respondió sonriendo— ¿Quieres postre? Sólo recuerda no comer demasiado… Ya sabes, no es bueno tener el estómago tan lleno antes de dormir.

—No, gracias —dijo serio y quedó pensativo a la respuesta de la chica. La idea de irse lejos no le molestaba, pero él tenía una misión y no podía fallarle a su familia y su país.

—¿Seguro? Yo pediré algunos pastelillos.

—Los pediré para usted —Sasuke se levantó de la mesa para buscar a algún sirviente y darle la indicación de traer el postre y algo de té. Tan pronto como hizo el pedido, volvió a la mesa— Pronto traerán los pastelillos.

—¿Qué tipo de postres te gustan?

—Ninguno.

—¿En serio? ¿Ni siquiera algún postre de tu país?

—No me gustan las cosas dulces —respondió Sasuke y al notar la mirada dudosa de la pelirroja agregó: —A veces como Momiji Manjū en el otoño.

—Perfecto. Entonces eso comeremos el próximo otoño —ella sonrió y Sasuke, a pesar de su renuncia, le pareció que ella le sonreía con sinceridad y tuvo una extraña sensación en el pecho— ¿Hay algo más que te gustaría? ¿Otro postre o una comida?

—No. Gracias —Sasuke respondió y antes de que ella pudiera decir algo más, algunas sirvientas entraron para servir el té y colocar pastelillos diversos en la mesa.

—Es desesperante que seas tan cerrado. ¿Sabes? —Karin resopló y tomó uno de los pastelillos para morderlo mientras las sirvientas salían de la habitación.

—No quiero causar molestias.

—¿Entonces harás cualquier cosa que te pida para no molestarme? —ella le planteó, y aunque él no respondió, la pelirroja tomó el pastelillos más dulce que encontró y se lo ofreció al azabache— En ese caso, quiero que te comas este. Está delicioso.

Karin le acercó el pastelillo a la boca y Sasuke puso mala cara. Quería rehusarse, pero también se daba cuenta que no estaba consiguiendo mucha favorabilidad de la pelirroja al rehusarse a mostrarse más abierto, así que pensó que al menos debería obedecer y comer el pastelillo. Al menos estaría demostrándole que estaba dispuesto a ser obediente pese a ser cerrado con su persona.

—De acuerdo —respondió el azabache y abrió la boca dispuesto a comerlo. Sin embargo, ella quitó el pastelillo de su alcance.

—Si de verdad quieres darme gusto, sólo no te conviertas en otro Neji. ¿Quieres? —ella le dio una mordida al pastelillo— Él me agrada, y lo quiero mucho, pero no espero tener un segundo Neji en la casa.

—¿Qué espera de mí? —él preguntó sinceramente esperando que le diera pistas sobre cómo acercarse a ella.

—Quiero conocerte, eso es lo que quiero —mordió de nuevo el pastelillo— Y que sigas las reglas. Eso es lo principal.

—No acostumbro hablar sobre mí.

—¿Por qué? —preguntó Karin dándole el último bocado al pastelillo mientras lo miraba.

Sasuke no esperó la pregunta. Es decir, en su país habían muchas chicas que en su afán de conocer sus gustos para congraciarse con él, podían volverse molestas. Sin embargo, su padre, su hermano o cualquier figura de autoridad en su país, no le preguntaban muchas cosas que no fueran sobre su padre o su hermano, dejando su opinión de lado.

Ahora, aquella mujer le preguntaba por cosas banales como lo hacían las chicas en Sora-ku, pero ella sí que era una figura de autoridad en Oto, lo que le provocaba confusión en su situación, así que no sabía cómo sentirse.

—Son cosas banales.

—Para mí, no lo son. Las cosas pequeñas suelen decir mucho de una persona —ella respondió y tomó un poco de té antes de continuar— Además, vas a vivir fuera de tu país y lejos de todo lo que conoces —ella lo miró con amabilidad— De verdad quiero que tú estadía aquí sea lo menos incómoda posible.

De nuevo sintió esa extraña sensación en el pecho y sus pómulos parecían calentarse.

—Hasta ahora todo ha ido bien, así que no necesito atenciones extras. Lo único que me gustaría es evitar las burlas de la gente por lo ocurrido en la noche de bodas —respondió el varón sin meditar demasiado sus palabras, pues le era difícil entender la sensación de su pecho.

—Bueno, supongo que decirme eso último ya es un avance —dio otro trago a su taza— Y no te preocupes, después de esta noche, las burlas terminarán. Tampoco estoy muy feliz con ellas y el Emperador también desea que se solucione pronto —dejó la taza en la mesa y se puso de pie— Entonces, cuando estés listo, te espero en la cama.

La pelirroja caminó hasta la cama y Sasuke no pudo evitar seguir su esbelta figura con la mirada.

Al quedar ella frente al lecho, permaneció de espaldas a él y se quitó el vestido quedando únicamente en ropa interior.


¿Cómo reaccionará Sasuke al ver a Karin en ropa interior? ¿Lograrán llevar acabo la consumación de la boda? ¿Disfrutarán el momento o será una actividad por deber? ¿Sasuke conseguirá embarazar esa noche a Karin? ¿Conseguirá enamorarla sin dejarse llevar por las circunstancias? ¿Qué otras preguntas les han nacido al leer el capítulo?

Me encantará leer sus teorías y preguntas en los comentarios n.n

Sin más por el momento, me despido n.n

¡Hasta la próxima actualización!